Del 1 al 5 de septiembre. 

 

El uso del hierro como material auxiliar en la construcción se implementó en México hace a más de 400 años, con la llegada de los españoles, pese a que desde la época prehispánica se conocía este metal en el territorio mesoamericano. Fue en 1524, cuando en una sesión de cabildo, en la Nueva España, se ordenó al primer gremio: el de los herreros.

Así lo señaló el investigador Guillermo Boils Morales, en su ponencia El hierro en la arquitectura novohispana del siglo XVI, que presentó en marco del 2° Simposio Internacional de Tecnohistoria “Akira Yoshimura”, organizado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se realiza del 1 al 5 de septiembre.

Con la introducción del hierro, aplicado como material utilitario, cambió el panorama general de la vida cultural de la Nueva España, porque los métodos de construcción se hicieron más eficaces, mediante el uso de instrumentos elaborados a partir de este metal, como picos, cucharas y palas, que facilitaron la construcción de las grandes edificaciones, principalmente de templos.

De esta manera se implantó un oficio especializado en las comunidades indígenas de Xochimilco y Azcapotzalco, reconocidas en la época virreinal por su producción de chapas, herrajes, aldabones y herramientas asociadas con la construcción.

Pese a que en la época prehispánica se conocía este metal, los pobladores de Mesoamérica sólo lo utilizaban como objeto ornamental, muy preciado debido a su supuesta procedencia meteórica, —ya que creían que el hierro provenía del espacio exterior—, detalló Boils Morales, especialista del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A la llegada de los europeos en 1521, la utilización del hierro estaba relacionada con lo militar y bélico, muestra de ello son las armaduras, espadas de acero, yelmos y demás dispositivos de combate expuestos en el Museo Regional Cuauhnáhuac o  Palacio de Cortés, en Cuernavaca, Morelos, y plasmados en los murales del mismo recinto.

"El uso bélico del hierro contribuyó a garantizar la imposición de una cultura dominante ajena a la mesoamericana", expresó el investigador.

Cuando la sociedad conoció el uso que tenía el hierro para facilitar las labores diarias, de manera inmediata surgieron las herramientas para el campo, como se puede observar en el códice Osuna: campesinos utilizando azadones de hierro y madera. Mientras que los constructores de las iglesias ocupaban martillos, cucharas, aplanadoras, palas, cinceles, marros de cantera y otros artefactos.

En la Nueva España, el hierro también se implementó como un recurso para reforzar puertas y ventanas de templos; el ejemplo de este uso se observa en la iglesia de San Miguel Huejotzingo, Puebla, donde los franciscanos lo aprovecharon como un complemento de la arquitectura, en bisagras, clavos y clavazones para mejorar la estabilidad de la carpintería.

De igual manera, se usó en la construcción de barandales, como los que se conservan en Cholula, Puebla, y en el Hospital de Jesús, en la Ciudad de México. También se implementó como elemento de vigilancia y seguridad al crear protecciones en las construcciones religiosas y palacios de gobierno, además de implementos como candados y aldabas.

El desarrollo del hierro dentro de la sociedad como material para la construcción o herramientas es parte de lo que estudia la tecnohistoria, disciplina que se encarga del estudio histórico de la tecnología y los objetos que el hombre utilizó y utiliza para su supervivencia.

Durante la inauguración del 2° Simposio Internacional de Tecnohistoria “Akira Yoshimura”, que se lleva a cabo en la Dirección de Estudios Históricos (DEH), el titular de la misma, Arturo Soberón Mora, se congratuló por la apertura de un espacio para el estudio y discusión de la técnica y la tecnología.

El funcionario llamó a los participantes a generar redes científicas permanentes para construir un nuevo discurso de análisis de la historia de la tecnología. A la inauguración también asistieron los organizadores Leonardo Icaza y José Manuel Chávez, historiadores del INAH, y Omar Escamilla especialista de la UNAM.

Durante el Simposio, que como sede el Palacio de Minería y DEH, se tratarán temas como: Perforaciones en huesos del México Prehispánico; Las norias virreinales de Yucatán: una geometría para el agua; El uso del pararrayos en la arquitectura antigua, entre otros.

Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

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