Lic. María Teresa Franco

Directora General del INAH

 

En verdad queremos agradecer de corazón el que nos acompañen para reflexionar sobre un tema que, para todos los que tenemos a nuestro cargo o tenemos la vocación de velar por la conservación del patrimonio, es esencial, la autenticidad e integridad de los paisajes urbanos históricos.

Quiero agradecer, especialmente, al Dr. Gustavo Araoz, Presidente del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), el que una vez más, como colega, como profesional, como representante de una gran organización mundial que tiene un impacto muy grande en todo aquello que se refiere a las convenciones y a la UNESCO en concreto, esté con nosotros para compartir su enorme experiencia, y también para dar forma a lo que tiene que llegar a hacer un planteamiento de parte, desde luego, de la Secretaría de Cultura, sustentado en la operación del Instituto Nacional de Antropología e Historia, un planteamiento suficientemente rico, pero sobretodo claro, que pueda difundirse ampliamente entre distintos los órdenes de gobierno, entre desarrolladores, entre todo lo que implica la industria del turismo, de la construcción, de la visualización integral de los espacios históricos y culturales.

Quiero también agradecer la presencia del Dr. Jorge Sánchez Cordero Dávila, una persona muy querida para mí; miembro del Consejo de Gobierno del Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado (UNIDROIT); al Maestro Ernesto Becerril, Secretario General de ICOMOS México, y a doña Graciela Mota, presidenta del ICOMOS Mexicano, quien también está constantemente debatiendo, haciendo propuestas y en muchos casos acompañando lo que es la tarea del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Quiero decirle al Arquitecto Raúl Delgado Lamas, quien es  muy apreciado en la Secretaría de Cultura con una larga trayectoria en el INAH, Director General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, que apreciamos mucho su contribución; al Doctor Francisco López Morales, quien ha estado a cargo de la coordinación de esta mesa, y que como todos ustedes sabrán, es un hombre comprometido hasta el fondo con esta tarea, no solamente en términos de lo que significa el Patrimonio Mundial para México y la manera como nosotros visualizamos esta denominación, sino también en términos de la trascendencia y de la cooperación internacional, que para nuestro país ha sido siempre tan significativo.

También quiero agradecer la presencia de Doña María Dávalos Presidenta del ICOM Mexicano; de la Doctora Mercedes Vega, Directora del Archivo General de la Nación, y también agradezco a Salvador Rueda, Director del Museo Nacional de Historia, por ser un excelente anfitrión, lo que también caracteriza a todo su equipo de trabajo.

No podré  mencionar a todos y cada uno de los que se encuentran aquí, pero francamente se trata de, más allá de un grupo,     de verdad ver reunido a un enorme capital humano, a personas que me consta su trabajo y pasión por el tema a lo largo de décadas, y más que décadas,  porque ya algunos peinamos canas, reconozco su compromiso de siempre.

Para el INAH esta temática es realmente trascendente.. Todos los días el Instituto tiene que tomar decisiones; tiene que dialogar, que sería lo primero; tiene que convencer, que sería una segunda manera de actuar a partir del diálogo, y en ocasiones, tiene que ejecutar actos de autoridad que tienen un impacto muy grande sobre esos espacios a los que hoy nos referimos, los espacios urbanos históricos, y que  han generado recientemente mucha más polémica.

Por tanto, esta reunión representa  no únicamente un foro de alta calidad; no es sólo un espacio académico fundamental, sino también es  la posibilidad de reunir y construir una visión  contemporánea, es decir, una visión al día sobre  lo que estamos pensando en materia de conservación de esos espacios históricos.

Quienes tengan el gusto de leer la prensa en general y con más detalle si tienen la oportunidad de ver una carpeta con respecto a las tareas de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, sabrán que ha subido muchísimo el tema como tal en varios  estados de la República, y que ha habido propuestas, tales como que las declaratorias que existen se reduzcan, que mejor no haya declaratorias, que  se modifique la ley en términos que pueda construirse prácticamente cualquier cosa en estos centros históricos.

De esto dan cuenta distintos actores sociales. Creo , desde luego, que prevalecerá en nuestra patria entre los especialistas, los académicos, los actores políticos, los miembros mejor informados de la iniciativa privada y de organizaciones sociales, el efecto de valorar, que la historia sí existe, que los derechos humanos y los derechos culturales están vinculados a las inserciones, a las propuestas que se hagan dentro de estos centros históricos, y que realmente solo una visión integral del patrimonio puede ir haciendo que las cosas, a la vez que tienen que cambiar, mantengan los valores esenciales que hacen que nuestra generación y la que viene detrás de nosotros pueda disfrutar del mejor legado histórico, artístico, de la riqueza mayor del patrimonio inmaterial, que pueda disfrutar de la diversidad cultural cuando se trata de hacer revaloraciones completas de áreas de las ciudades que requieren la  actualización.

No puede permitirse que la especulación rebase a la planeación. Creo que nuestro tema está altamente vinculado-articulado con el desarrollo urbano y con los asentamientos humanos, y por tanto, en un momento en el que se discute tanto la Ley de Cultura de la República, así como la integración de una Constitución de la Ciudad de México, y donde en todos los estados este tema está presente, es fundamental que seamos capaces, como comunidad de expertos, de hacer valer nuestros puntos de vista y sobre todo asumir la oportunidad   de difundir los mejores planteamientos ya hechos en el ámbito nivel nacional e  internacional.

Seguramente, en esta mesa se va a hacer referencia a muchas de las Cartas que se han venido suscribiendo a lo largo del tiempo, como una derivación especializada de lo que son las Convenciones y también se hará seguramente un conjunto de menciones sobre lo que en nuestro país ha sido la elaboración tanto teórica como el resumen de las mejores prácticas que aquí se han desarrollado.

Por tanto, consideramos de una importancia central lo que se pueda aportar en esta mesa, los comentarios, las sugerencias de todos ustedes aquí presentes, retroalimentan  nuestra tarea que aunque es muy difícil, yo no la cambiaría por ninguna otra, leer el patrimonio, identificar los valores contemporáneos, saber leer el patrimonio que en este momento se está generando e ir hacia atrás,  es la  responsabilidad del instituto, para llevar a cabo la lectura desde el gran patrimonio paleontológico, el arqueológico, el histórico, es un enorme compromiso, y esta lectura nunca es estática.

Es decir, estos espacios urbanos históricos se mueven. En muchísimos casos son los más atractivos para las inversiones, y saber leer de periferia a centro, de centro a periferia; saber interpretar los saldos positivos o negativos de intervenciones recientes, y sobre todo poder convencer a los desarrolladores, tanto los del sector público como desde la iniciativa privada, es en realidad un ejercicio técnico-académico que implica la aplicación de la ley, pero que sobre todo, tiene que ser cada vez mejor fundamentado. Esto es evidente.

Leía en un comentario que salió hace dos días, de un periodista que respeto mucho, que  decía: “no es verdad que el INAH tenga mal sus espacios, los tiene muy bien, lo que pasa es que el INAH es muy terco”, entonces ese término, me resonó no tanto por este artículo en específico, sino porque es algo que constantemente se nos repite, pero por qué tan tercos, por no decir tan necios, ¿no? Créanme que los argumentos reiterados cuando tienen fondo no sólo son una proposición de principios, sino son en realidad un compendio de saberes.

Creo que cada día participa más la sociedad civil, y esta sociedad civil muchas veces rebasa las representaciones, por ejemplo, de carácter estrictamente político, es decir, aquí son las representaciones oficiales de vecinos. Cada vez más el país se está moviendo, agrupando a diversos actores bajo denominaciones muy distintas unas de las otras, pero en donde sí hay ya una densidad importante y capacidad de acción para defender distintos patrimonios.

Nuestra obligación es, desde luego, tener la mejor fundamentación, pero, sobre todo, ser capaces de difundirla. Creo que la tarea educativa que tenemos al frente es también enorme. La gente puede estar al frente de una posición de defensa del patrimonio cuando sabe de qué se trata y la lectura -ante ustedes no tengo que extender más el concepto- puede ser múltiple; pero en ocasiones es también contradictoria. ¿Por qué?, porque los intereses de la sociedad son variados y pueden enfrentarse desde pequeños núcleos hasta grandes ciudades. En este sentido,  nuestra tarea es realmente ser capaces de resumir claramente los mejores saberes que siempre son vivos. Por ello  el reto es enorme, porque no se trata aquí únicamente de la condensación de experiencias nacionales e internacionales; se trata también de saber leer a una sociedad que está proponiendo hoy en día cambios o está defendiendo tradiciones o quiere una transformación del espacio que no rompa con los mayores valores heredados.

Yo iba a leer un texto,  diría muy académico, que mejor aquí dejo. Y vuelvo a insistir en que si no logramos hacer valer los altos planteamientos que en el marco  nacional e internacional tenemos para la defensa de estos espacios urbanos históricos, habremos fallado en la labor, porque es mucho más dinámico el proceso de querer cambiar, de plano en ocasiones, hacer planteamientos altamente destructivos, que el que podemos tener defendiendo día a día. O es la sociedad la que puede leer de manera accesible sus propios espacios, y por tanto hacerse solidarios a nivel universal de los grandes valores que sólo son legibles a partir de ese patrimonio construido, de ese patrimonio intangible, de la diversidad cultural y de la necesidad constante de que la vida no implique la destrucción de lo mejor  que se nos ha heredado.

Soy reiterativa, pero créanme que lo vivimos todos los días con enorme pasión y en muchas ocasiones rebasados por la cantidad de propuestas que en toda la República están teniendo lugar. Les ha dado últimamente a muchos desarrolladores por hacer planteamientos sobre todo de inmuebles de gran altura, pero también hay muchos otros, que tienen que ver con el uso de los espacios de forma muy diversa y que afectan a las comunidades que ahí viven. Nada es aislado; todo lo que sucede en este campo genera una interdependencia y se nos pide también, a las instituciones encargadas de velar por la conservación, por la difusión, por la investigación de ese patrimonio, que seamos coherentes.

Esto que expreso de forma tan sencilla, saben todos ustedes que pueden tener lecturas muy superficiales, a la vez que hay normas de carácter general, cada espacio es único, cada intervención es única. Entonces no es un asunto nada más de en qué punto hacemos valer principios generales, que es un sine qua non, sino también de qué manera nos abocamos a leer lo específico, lo particular, de cada lugar.

Creo que podemos dotar de muchísimo material a quienes aquí buscan siempre de la reflexión sobre el tema, de las propuestas que actualmente hay en muchas de las ciudades declaradas Patrimonio Mundial o en algunas otras de alta relevancia histórica y que en general lo que se plantea es que se hagan edificios de enorme formato.

Leer el espíritu de los lugares es una forma de la reflexión histórica, pero es también una forma del ejercicio de lo que es el urbanismo y de lo que es el asentamiento humano.

El tema es fascinante; trae una dinámica poderosísima y la verdad es que requerimos del esfuerzo de todos y de su contribución, en lo que atañe al conjunto de las decisiones que diariamente tenemos que tomar en cuenta.

Creo que ahí me quedo yo, porque lo que debemos agregar es vía documental. Muchas gracias por estar aquí, y créanme que por lo menos para la tarea que desempeñamos ustedes son fundamentales.

Muchas Gracias.

 

Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

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