sismos de 2017

Previo a la conmemoración de la Independencia de México, el INAH y la Secretaría de Cultura han establecido medidas preventivas en pro de la integridad del inmueble. Foto Héctor Montaño, INAH.

 

*** Concluidas las acciones emergentes, entre finales de este año o inicios de 2019, el edificio se encuentre atendido en su arquitectura, elementos decorativos y bienes muebles afectados

 

*** Previo a la conmemoración de la Independencia de México, la Secretaría de Cultura y el INAH han establecido medidas preventivas en pro de la integridad del inmueble


 

Luego de concluir las tareas emergentes para atender las afectaciones de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, originadas por el sismo del pasado 19 de septiembre, la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), desarrollará entre finales de este año o inicios de 2019, las acciones de restauración arquitectónica y de bienes muebles e inmuebles. Asimismo, ante la próxima conmemoración de la Independencia de México, se han establecido medidas preventivas en favor de la integridad del recinto católico.

 

El coordinador nacional de Monumentos Históricos del INAH, Arturo Balandrano Campos, informó que desde los días posteriores al fenómeno natural y hasta ahora, han tenido lugar diversas acciones para la atención de los daños en este importante inmueble religioso y sitio de primer orden para la historia, cultura y vida cotidiana de los mexicanos.

 

El edificio, indicó el arquitecto, tuvo afectación moderada y es totalmente reparable y, más importante aún, no se pone en riesgo a sus usuarios, según lo establecido por un dictamen de habitabilidad elaborado por Protección Civil.

 

Señaló que además de las labores de atención emergente ya finalizadas, y de las gestiones para el aseguramiento de recursos y el diseño del proyecto de restauración, los esfuerzos coordinados del INAH y la Dirección de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura, se han enfocado en temas preventivos.

 

Ejemplificó lo anterior con la entrante conmemoración del 208 aniversario del inicio de la Independencia de México, evento para el cual, en diálogo con Presidencia de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional y autoridades eclesiásticas, se ha establecido que el tradicional tañido de campanas que el templo realiza para acompañar el repique de la Campana de Dolores, en Palacio Nacional, se haga únicamente con las campanas menores de la catedral.

 

“Para el caso del desfile militar del día 16, acordamos que la salva que se dispara en honor al presidente, tenga lugar a una distancia mayor con respecto a la catedral y con una cantidad reducida de pólvora”.

 

Remarcó que se han hecho los análisis pertinentes para que la conmemoración se efectúe sin mayores obstrucciones y procurando la seguridad del inmueble. Así, dijo, se descartó que los habituales fuegos artificiales, cuya explosión tiene lugar a más de 100 metros de altura, produzcan vibraciones que puedan propagarse hacia el subsuelo.

 

Alistan reparación de daños y de esculturas de Manuel Tolsá

 

Para los especialistas, los estragos del sismo del 19 de septiembre son el reto más grande que ha enfrentado la catedral. Entre las afectaciones más visibles se encuentran: el desfasamiento de los sillares de cantería en los vanos de ambas torres-campanario; el agrietamiento de bóvedas y muros en los costados oriente, poniente y sur; la caída de las cruces que coronaban la torre poniente y la fachada del Sagrario Metropolitano, respectivamente; y el colapso de la escultura denominada Esperanza, que junto con las obras Fe y Caridad integra un conjunto escultórico elaborado por el artista Manuel Tolsá para representar las tres virtudes teologales del cristianismo.

 

En cuanto a bienes muebles e inmuebles por destino, los daños se concentraron en dos elementos: el Resplandor del Sagrario Metropolitano, que se desplazó algunos centímetros en dirección sur, y en la caída —al interior de la nave mayor— de la escultura conocida como Señor de la Columna.

 

El arquitecto Balandrano insistió en que los daños son restaurables y no se consideran graves. Refirió, por ejemplo, que los vanos de las torres-campanario se encuentran apuntalados y rodeados por un zuncho de acero para darles soporte; las grietas de las bóvedas se calafatearon a fin de evitar filtraciones de agua y están cubiertas por lonas que proporcionó la Fundación Carlos Slim. Asimismo, el Señor de la Columna se encuentra resguardado por el INAH, y el Resplandor del Sagrario está reforzado por una estructura metálica que fue anclada al muro que acoge al bastidor de esta pieza.

 

Otras labores son la intervención a la reja atrial del sector oriente, que tenía una inclinación previa al sismo y a la cual se le está devolviendo su verticalidad.

 

Respecto al conjunto escultórico de Manuel Tolsá —retirado de su sitio en noviembre como medida preventiva—, refirió que la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH se alista para intervenirlo, a fin de remediar las grietas, fisuras y faltantes de la Fe y la Caridad, y de restaurar la Esperanza; elemento cuyos segmentos de piedra chiluca están resguardados por el instituto y en proceso de clasificación.

 

Especialistas del INAH habilitarán un espacio dentro de la catedral para la atención de estas tres esculturas —cada una de las cuales mide 2.6 metros de alto y pesa 3.5 toneladas—, y regresarlas a sus pedestales originales; mediando para ello una protección contra la lluvia ácida y la contaminación.

 

El coordinador nacional de Monumentos Históricos del INAH señaló que la expectativa es que la Catedral Metropolitana concluya su restauración entre los últimos meses de este año y los primeros de 2019, para ello se cuenta con una cartera ya autorizada por el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), de 54 millones de pesos.

 

Hasta ahora, dijo, las intervenciones provisionales y de reforzamiento se han hecho a partir de un diagnóstico realizado por el Instituto de Ingeniería de la UNAM. El paso a seguir será una licitación pública, por medio de la cual “una empresa especializada en restauración y con capacidades para tan magna obra”, presente un proyecto de restauración que pueda ser revisado, aprobado y supervisado por el INAH.

 

El arquitecto acotó que la Catedral Metropolitana es un inmueble icónico para la historia de México que, desde la época de su construcción en la entonces Nueva España, ha estado sujeto a los embates de los movimientos sísmicos, de allí que requiere mantenimiento constante y una visión preventiva. Por ejemplo, concluyó, “de no haber atravesado en los años 90 por un amplio proceso de recimentación que solucionara su hundimiento diferencial, el daño ocasionado por el sismo del 19 de septiembre hubiese sido de mayores consecuencias”, finalizó.

 

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Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

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