María Elisa Velázquez, coordinadora Nacional de Antropología del INAH; Raquel Peña Virgen, representante de la comunidad de Mata Clara, Cuitláhuac, Veracruz; Leopoldo Domínguez, secretario de turismo y cultura de el estado de Veracruz; Diego Prieto Hernández, director general del INAH; Francisco Monfort, titular de la oficina PROGOB; Esteban Rodríguez, director Centro INAH-VER, y Sara Elizabeth Sanz, directora del fuerte San Juan Ulúa, durante la develación de la placa Alusivas a la Emisión de la Declaratoria del Sitio de Memorias de la Esclavitud de las Poblaciones Africanas y Afrodescendientes. Foto: Mauricio Marat, INAH.

 

*** El INAH y la UNESCO efectuaron la proclamación de ambos lugares para reconocer la participación de las personas africanas y sus descendientes en la historia de México

 

*** Dicha actividad se inscribe en las acciones del Decenio Internacional de las Poblaciones Afrodescendientes 2015-2024, declarado por la ONU


 

 

El Fuerte de San Juan de Ulúa y el municipio de Yanga, en el estado de Veracruz, fueron proclamados Sitios de Memoria de la Esclavitud y de las Poblaciones Africanas y Afrodescendientes, por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a través del Proyecto Internacional La Ruta del Esclavo: resistencia, libertad y patrimonio.


La ceremonia de develación de las placas conmemorativas en ambos sitios se realizó este 7 de diciembre, acto con el cual se busca reconocer la participación de las personas africanas y sus descendientes en la historia y el presente de México.


“El día de hoy África es Veracruz, es México, es todo el mundo porque el Homo sapiens viene de la África negra, especie capaz de producir expresiones sublimes de amor, fraternidad y entrega; de inteligencia creadora, pero también capaz de producir enorme destrucción, crímenes y afectaciones a su propia especie como es la esclavización del hombre por el hombre. Eso es lo que ahora recordamos con esta ceremonia, como algo que no debe de volver a suceder”, expresó el antropólogo Diego Prieto, director general del Instituto Nacional de Antropología (INAH), durante el acto efectuado en el puerto de Veracruz.


Aunó que también es un suceso de celebración porque todo gesto de opresión, toda historia de sometimiento es también de rebeldía, de resistencia, de liberación y hermandad entre los pueblos. “La música veracruzana no sería posible sin el aporte, la sensibilidad, el color y el gusto de las poblaciones afrodescendientes y negras que son fundamentales para entender el componente pluricultural que tiene la nación mexicana”.


En la ceremonia también estuvieron la doctora María Elisa Velázquez, coordinadora nacional de Antropología del INAH; Sara Elizabeth Sanz, directora del Fuerte de San Juan de Ulúa; Leopoldo Domínguez, secretario de Turismo y Cultura del estado de Veracruz; Esteban Rodríguez Flores, director del Centro INAH en la entidad; Francisco Muñoz, titular de la Oficina de Programa de Gobierno, y Raquel Peña Virgen, representante de la comunidad de Mata Clara, en Cuitláhuac.


El antropólogo Diego Prieto Hernández mencionó que es fundamental que el INAH hoy participe en la investigación de esta condición pluricultural de México; “esta placa tiene una característica muy importante, porque es el primer sitio en Veracruz de memoria de la esclavitud, un lugar que orgullosamente cuida, investiga y protege el INAH para beneficio de todos los mexicanos.


“La Fortaleza de San Juan de Ulúa es un edificio emblemático de Veracruz. Sus paredes fueron levantadas con el trabajo de los llamados ‘esclavos del rey’, y han dado cobijo a marineros y galeones sirviendo de baluarte para la defensa del puerto frente al ataque de piratas y corsarios. También desde aquí se defendió la integridad del territorio mexicano frente a los ímpetus intervencionistas de otras naciones; hoy estas paredes nos reúnen para recordar a los hombres y mujeres que llegaron de África para contribuir con su conocimiento, sensibilidad y trabajo a la construcción de México como un país rico por su diversidad”.


Por su parte, Leopoldo Domínguez, secretario estatal de Turismo y Cultura, señaló que con la declaración del Fuerte de San Juan de Ulúa y del municipio de Yanga, como sitios de Memoria de la Esclavitud, se honra esa vitalidad africana que forma parte indisoluble de nuestra vida diaria.


“No lo hacemos de forma aséptica, porque es imposible soslayar el inicio y las etapas de esta presencia; hablamos de la esclavitud, los trabajos forzados y las luchas por la dignidad, pero no lo hacemos con visión estática, sino con la decisión de poner en valor y agradecer la larga tradición de aportaciones culturales que la población afrodescendiente hace cada día a México”.


Raquel Peña Virgen, representante de la comunidad de Mata Clara, expuso que contar con un sitio con tal declaratoria es un llamado de atención sobre los aportes que hicieron en el pasado las comunidades africanas, quienes contribuyeron en la construcción de este país y lo siguen haciendo. Asimismo, solicitó que los afrodescendientes sean reconocidos formalmente en la Constitución del Estado de Veracruz.


Dicha actividad se inscribe en las acciones del Decenio Internacional de las Poblaciones Afrodescendientes 2015-2024, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuyo objetivo es visibilizar a estas poblaciones, valorar su legado y luchar contra el racismo y la discriminación.


Los Sitios de Memoria de la Esclavitud y de las Poblaciones Africanas y Afrodescendientes son espacios o rutas que recuerdan hechos históricos significativos y son una forma de rendir tributo a las personas de origen africano que fueron esclavizadas y trasladadas a distintas partes del mundo durante los siglos XVI al XIX.


La doctora María Elisa Velázquez Gutiérrez, coordinadora nacional de Antropología del INAH, indicó que lograr dicha declaratoria no es una tarea fácil, toda vez que supone elegir un lugar señalado por un hecho dramático (la esclavitud) y utilizarlo como un hito, en este caso, como una llamada de atención permanente a nuestra memoria para recordar las contribuciones pasadas de hombres, mujeres, niñas y niños africanos, quienes con su trabajo y cultura construyeron este país. Asimismo, es un llamado para valorar el trabajo cotidiano de pueblos y comunidades afromexicanas.


La antropóloga señaló que el Fuerte de San Juan de Ulúa fue la entrada de más de 250 mil personas procedentes de diversas regiones de África y del Caribe a la Nueva España, durante los siglos XVI al XIX. “Muchos de ellos construyeron la fortaleza, o trabajaron en las haciendas cañeras, en la ganadería y el comercio. Fue fundamental su participación en la vida económica, pero también cultural y social, porque la música y los bailes veracruzanos no podrían entenderse sin el aporte africano”.


Al referirse a Yanga, situado en el centro del estado de Veracruz, la especialista del INAH señaló que se trata de un lugar emblemático porque fue uno de los primeros pueblos libres en América, fundado y liberado por los cimarrones (esclavos africanos que se rebelaron a su situación de sujeción).


“Existen mucha especulación sobre si Yanga fue un príncipe, lo cierto es que fue un hombre africano posiblemente de la región de Senegambia, que luchó por la libertad y fundó en 1631 San Lorenzo Cerradero o de los Negros, primer nombre asignado a esta población”.


Durante la ceremonia efectuada en la comunidad de Yanga, también se develó una escultura de dicho personaje desconocido para muchos mexicanos, con el objetivo de destacar su presencia en nuestro país. Además, se inauguró una sala especializada en el tema de las raíces afrodescendientes en el Museo Regional de Palmillas del INAH.


“En la época colonial los africanos fueron el segundo grupo más importante después de los indígenas, y en Veracruz, la Costa Chica de Guerrero y el Puerto de Acapulco, fueron el primero, por lo que se debe de valorar la importancia de estas poblaciones en el pasado y en el presente de México”, puntualizó María Elisa Velázquez.


Añadió que la proclamación de ambos sitios veracruzanos es resultado de un trabajo arduo del Programa Nacional de Investigación Afrodescendientes y Diversidad Cultural, creado por Diego Prieto Hernández, director general del INAH, cuando se desempeñó como coordinador nacional de Antropología.


La antropóloga sostuvo que para lograr que estos espacios sean reconocidos como Sitios de Memoria de la Esclavitud se tiene que contar con un amplio respaldo académico, amén de existir interés por parte de las comunidades y de las autoridades municipales y estatales.


“San Juan de Ulúa y Yanga tienen años de investigación, que se remonta  a la década de los cuarenta del siglo pasado, con Gonzalo Aguirre Beltrán y actualmente con Adriana Navera, Citlali Domínguez, Antonio García de León y Alfredo Delgado, entre otros investigadores, que han escrito sobre la contribución de las personas esclavizadas que llegaron de África a Veracruz y a toda la Nueva España”.


Cabe mencionar que en 2016 y 2017, también fueron proclamadas como Sitios de Memoria de la Esclavitud y de las Poblaciones Africanas y Afrodescendientes, la Plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y la población de Cuajinicuilapa, en Guerrero, respectivamente, que junto con los dos sitios de Veracruz ahora declarados, suman cuatro los lugares en México con tal proclamación.


La ceremonia de develación de las placas en San Juan de Ulúa y Yanga se realizó con la colaboración del Centro INAH Veracruz, el Gobierno del Estado de Veracruz y el Ayuntamiento de Yanga.

 

 

Attachments:
Download this file (20171107_boletin_443.pdf)Boletín 443[Descarga]1082 kB