Con estas labores el INAH promueve el Programa de Empleo Temporal, en Las Labradas Sinaloa.

Sitio con una enorme riqueza de petrograbados, más de 300 hallados hasta hoy y con una antigüedad aproximada de 2 mil años, la Zona Arqueológica de Las Labradas, en Sinaloa, está por finalizar las labores de limpieza y mantenimiento para retirar de estos vestigios las manchas de grafiti que habían sufrido.

Las obras forman parte del Programa de Empleo Temporal (PET) que impulsan la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), y con el cual también se atienten el Cerro de la Máscara, sitio también rico en petroglifos, y en el Antiguo Colegio Jesuita de Sinaloa, ubicados en los municipios de El Fuerte y Sinaloa de Leyva, respectivamente. La inversión asciende a más de 500 mil pesos.

Asentada sobre el Área Natural Protegida La Meseta de Cacaxtla, Las Labradas, en el municipio de San Ignacio, ejecuta el Proyecto Conservación, Mantenimiento Menor y Acondicionamiento de la Zona Arqueológica, el cual registra 90 por ciento de avance de su primera etapa con trabajos de limpieza y mantenimiento de su camino de acceso, y del área de vestigios de petroglifos, los cuales iniciaron en los primeros días de abril y se planean concluir en dos o tres semanas.

La arqueóloga María de los Ángeles Heredia Zavala, directora del Centro INAH-Sinaloa, señaló que durante una segunda etapa, que terminará el 15 de diciembre, se atenderá principalmente el conjunto de petrograbados con formas geométricas y antropomorfas relacionadas con aspectos astronómicos y culturales, mediante la aplicación de una capa de protección a las rocas grabadas que habían sido grafiteadas.

Además, se realiza la limpieza general de la zona, recolección, acomodo y encalado de piedras en ambos lados de acceso al sitio; plantación de árboles de amapa; limpieza y recolección de basura de playa en una longitud de cuatro kilómetros.

Deshierbe y limpieza de hojas secas en montículos arqueológicos, la instalación de señalizaciones para el arribo al sitio por la carretera hacia la costera de Mazatlán-Culiacán, así como de una caseta de vigilancia.

Los recursos para Las Labradas, ubicada en el municipio de San Ignacio, ascienden a un total de 191 mil 524 pesos, y en ella laboran 50 personas.

De manera paralela, la arqueóloga informó que se empezó a trabajar con el PET en el Cerro de la Máscara, con la reconstrucción de la escalinata de piedra, la nivelación de escalones, así como labores de limpieza, rehabilitación del camino de acceso, instalación de baños ecológicos y una malla ciclónica de dos metros de altura.
La colocación de un cerco de protección del área de petrograbados con figuras que representan animales o plantas, señalizaciones para el circuito interno de visitas y la construcción de una caseta de vigilancia, forman parte de las obras que iniciaron el 29 de junio y concluirán el 29 de septiembre.

Para el Cerro de la Máscara se destinan 184 mil 728 pesos. En este sitio arqueológico, que registra al año una afluencia de 50 mil visitantes, laboran 26 personas, provenientes del mismo municipio donde se localiza el sitio precolombino.

El  tercer monumento histórico que se atiende con el PET es el Antiguo Colegio Jesuita de Sinaloa de Leyva, inmueble del siglo XVIII para el que se destinaron en total 134 mil 669 pesos en labores de conservación y mantenimiento de la misión, como la consolidación y limpieza de tabiques en muros de la torre del campanario, y la instalación de una nueva cerca.

Con las obras iniciadas el 6 de junio, se han creado 17 empleos y terminarán el 24 de septiembre. Los trabajadores reciben un salario de 102 pesos diarios, con jornadas de ocho horas.

Los trabajos que se realizan son limpieza, deshierbe y recolección de basura, relleno y nivelación del terreno del sitio, ajuste y reforzamiento de una cerca de poste de madera e hilos de alambre de púas, y colocación de un arco de acceso a la misión.

De esta manera, el INAH trabaja conjuntamente con la Sedesol para impulsar la reactivación del empleo en diversos estados del país, con la consecuente preservación del patrimonio arqueológico e histórico.