Arqueólogo William Breen Murray. Foto INAH.

 

· Referencia internacional del arte rupestre neolonés por sus aportaciones e investigaciones a lo largo de cuarenta años

 

El arqueólogo William Breen Murray nació en 1940 en la ciudad de Chicago, Illinois, Estado Unidos, pero la pasión que le despertó el arte rupestre de Nuevo León lo hizo trasladarse a tierras mexicanas, donde en los años setenta del siglo XX se sumó a la tarea de abrir brecha a la arqueología y la antropología en aquellas extensiones áridas en las que parecía que nada había. Luego de 40 años dedicados al estudio del noreste de México, la noche del pasado miércoles, 30 de marzo, un derrame cerebral apagó su entusiasmo.

Era profesor emérito del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Monterrey (UDEM), institución a la cual ingresó en 1973 como profesor becario y a partir de 1976 fue catedrático permanente. En esta institución educativa también fungió como jefe del Departamento de Ciencias Sociales de 1978 a 1992.

Sus áreas de investigación fueron la antropología médica, la arqueoastronomía, el arte rupestre, la arqueología del noreste de México y la etnografía de los rarámuri (tarahumaras).

Licenciado en Historia por el Carlton College en Northfield, en Minnesota, con maestría  y doctorado en Antropología por la Universidad de McGill en Montreal, Canadá (1982), publicó numerosos libros e investigaciones en revistas de prestigio sobre antropología e historia, en inglés y español, entre los que destaca Arte Rupestre en Nuevo León. Numeración prehistórica, publicado en 1987 por el Archivo General del Estado de Nuevo León.

Entre los múltiples reconocimientos que se le concedieron están el Premio Pro Magistro Roberto Garza Sada, otorgado por la UDEM (2008); Medalla al Mérito Histórico Capitán Alonso de León, en la categoría internacional, por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística (1987), y el Premio Kenneth B. Castleton, otorgado por la American Rock Art Research Association (1988).

A partir de 1978, cuando comenzó el estudio de los petrograbados de Nuevo León, se convirtió en uno de los pioneros en abordar la temática. Fueron intensas caminatas por la Sierra La Zorra bajo el sol del desierto para analizar e interpretar el pensamiento que las antiguas culturas norteñas dejaron como testimonio en las rocas.

Boca de Potrerillos, con sus miles de petrograbados, fue recorrida por Murray cientos de veces. En aquellas cumbres de profundos cañones también advertía el uso astronómico que le confirieron a las rocas plagadas de imágenes.

Sus estudios sobre antropología y arqueología del noreste los vinculó con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Su última participación fue en el Encuentro de Gestores de Sitios Arqueológicos Patrimonio Mundial que se realizó en Loreto, Baja California Sur, en noviembre de 2015. Colaboró con la curaduría y préstamo de la exhibición Filatélica de arte rupestre internacional, montada en el Museo de las Misiones Jesuíticas de Loreto.

La exhibición reúne centenares de timbres procedentes de alrededor de 50 países de Europa, África, Asia, Oceanía y América que reproducen expresiones rupestres de los cinco continentes en diversos sitios arqueológicos, muchos de ellos inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial, como la Cueva de Altamira, en España.

La colección fue reunida por el arqueólogo durante más de 20 años de apasionada afición a la filatelia. El investigador era poseedor de varias colecciones de timbres postales con temas de arqueología. La muestra permanece abierta al público en el Museo de las Misiones Jesuíticas de Loreto.

William Breen Murray permanece como referencia internacional en cuanto al arte rupestre en el noreste de México por sus aportaciones e investigaciones a lo largo de cuarenta años. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lamenta profundamente su partida.
 

 

Archivos adjuntos:
Descargar este archivo (20160331_boletin_84.pdf)Descarga[Boletín 84]143 kB