El INAH abre a la consulta la biblioteca del antropólogo Arturo Romano Pacheco. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

 

 

*** Está formada por más de 7 mil volúmenes, entre libros, revistas y documentos disponibles en la biblioteca de la Coordinación Nacional de Antropología
 

*** Destaca la correspondencia con algunos de sus colegas, entre ellos Alfonso Caso y Alberto Ruz Lhuillier

 

Asomarse a la biblioteca del antropólogo físico Arturo Romano Pacheco (1921-2015), de quien se conmemoró el 16 de marzo su segundo aniversario luctuoso, es adentrarse en un universo en el que están presentes los entierros prehispánicos, las zonas arqueológicas de México y la fotografía antropológica, pasión que cultivó desde su época de estudiante.

La Biblioteca Nacional de Antropología  e Historia (BNAH) es depositaria del acervo desde finales de 2015, el cual está integrado por tres mil 327 libros, dos mil 318 revistas y mil 694 documentos, que ya están disponibles para su consulta.

En esos siete mil 339 volúmenes se abordan diversos temas, como técnicas de excavación, prácticas funerarias, deformación craneal y zonas arqueológicas, las grandes inquietudes sobre las que giró la investigación de Romano Pacheco, quien fuera investigador emérito del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El apartado de documentos incluye la correspondencia que sostuvo el antropólogo con algunos de sus colegas, entre ellos los arqueólogos Alberto Ruz Lhuillier, con quien trabajó en el estudio de los restos óseos del gobernante maya Pakal; y Fernando Cámara Barbachano, con quien colaboró en la investigación que llevó a cabo en la Isla de Jaina, en Campeche.

ambién hay cartas para Alfonso Caso sobre la tumba de Cuauhtémoc en Ixcateopan, Guerrero, y borradores de sus investigaciones en El Tamuín, San Luis Potosí, y Tlatilco, Estado de México.

En el apartado de revistas se incluyen publicaciones de Estados Unidos, Europa, América Latina y México, entre las que se encuentran: Historia Mexicana, Antropología e Historia de GuatemalaAnales de Antropología, American Journal of Physical Anthropology, Acta Antropológica, Revue Anthropologique, American Museum Novitates, Boletín de Antropología Americana y Revista Mexicana de Estudios Antropológicos.

José Guadalupe Martínez García, subdirector de archivos de la BNAH, refirió que si bien la colección bibliográfica del maestro Romano Pacheco no es muy extensa, sí es especializada y eso le aporta un gran valor. “Él seleccionaba las publicaciones que le interesaban y que le ayudaban a construir el contexto de sus investigaciones; yo no tuve la oportunidad de conocerlo, pero al adentrarme en su biblioteca de inmediato me imagino al personaje que identificó los restos óseos de Francisco Javier  Clavijero, en Bolonia, Italia; de la Reina Roja en Palenque, Chiapas; y los atribuidos a Sor Juana Inés de la Cruz, entre otros”.

Abundó que, en términos estrictos, Arturo Romano es un pilar de la antropología física en México, tanto por los sitios que exploró, como por la sistematización con la que trabajó en cada lugar y la forma de documentar a partir de la fotografía.

Durante más de medio siglo de actividad profesional, el antropólogo participó en excavaciones de diversos sitios arqueológicos. entre los que destacan Tlatilco, Estado de México; El Tamuín, San Luis Potosí; Palenque, Chiapas; San Juan del Río, Querétaro; Cerro Guacamaya, Yolox, Yagul y Zaachila, Oaxaca; Isla Mata del Muerto, Tamaulipas; Isla de Jaina, Campeche, entre muchos más.

El antropólogo físico también reunió un acervo de más de 50 mil imágenes antropológicas y forenses que están en distintos soportes como positivos,  negativos y diapositivas que también fueron donadas por la familia a la Dirección de Antropología Física del INAH.

Martínez García recordó que la biblioteca del investigador emérito del INAH ocupaba tres habitaciones de su casa en la colonia Roma, dos de ellas eran su área de trabajo y en su sala se encontraban los documentos de mayor interés, como los 23 libros del siglo XVIII sobre historia, regiones y botánica de México, entre los que destaca una segunda edición de La Historia Antigua de México, de Francisco Javier Clavijero.

El subdirector de archivos de la BNAH indicó que el acervo ya está inventariado y abierto a la consulta en la biblioteca de la Coordinación Nacional de Antropología. “Se decidió ubicarla allá porque es una biblioteca especializada en antropología física”.

En breve, se comenzará a trabajar en las fichas catalográficas del acervo, aunque primero se marcará cada uno de los volúmenes con un ex libris que diseñó la BNAH, en el cual aparece El acróbata, de Tlatilco, pieza que fue hallada durante su última temporada de trabajo en ese sitio arqueológico.

 

 

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