Desde 1983, la UNESCO celebra el 18 de abril la importancia del patrimonio edificado en la historia y la vida cotidiana de las naciones. Foto: Héctor Montaño, INAH.

 

 

 

*** Desde 1983, la UNESCO celebra cada 18 de abril la importancia del patrimonio edificado en la historia y la vida cotidiana de las naciones
 

*** Se prevé que a finales de este año se publique una parte del catálogo en línea de la CNMH, del INAH, con 10 mil fichas de inmuebles identificados hasta el momento

 

Bajo la idea de generar conciencia en torno a la importancia que el patrimonio edificado tiene para la historia y la vida cotidiana de las naciones, en 1983 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) estableció al 18 de abril como el Día Internacional de los Monumentos y Sitios.

Como Estado Parte de la organización, México replica dicha efeméride a través la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos (CNMH), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), instancia encargada de identificar, proteger y difundir el vasto universo de inmuebles que, construidos entre los siglos XVI y XIX, son reconocidos legalmente como patrimonio histórico.

De acuerdo con Valeria Valero Pié y Óscar Molina Palestina, directora de Apoyo Técnico y subdirector de Catálogo y Zonas en la CNMH, respectivamente, la conmemoración es también un reconocimiento al trabajo diario de arquitectos, historiadores, geógrafos, urbanistas y otros miembros que han participado a lo largo de varias décadas en la identificación del legado arquitectónico del país.

El INAH ha clasificado (hasta diciembre de 2016) 116 mil 250 fichas en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles, las cuales refieren a las características físicas, estado de conservación y la relevancia histórica que un edificio o monumento reúne. Dependiendo de su importancia y dimensión, un inmueble puede ser registrado en más de una ficha.

Los estudios técnico-académicos que integran este catálogo son el primer paso para acciones posteriores que el INAH realiza, como la conformación de expedientes jurídicos que utiliza para proponer al Poder Ejecutivo declaratorias de zonas de monumentos históricos, es decir, sitios que reúnen a un número determinado de inmuebles relevantes para la cultura y la historia nacional.

Valeria Valero abundó que actualmente existen 59 zonas con decreto presidencial, siendo Cuautla, Morelos y Real de Catorce, San Luis Potosí, las más recientes en ser declaradas en 2012. En el último lustro se han elaborado 14 anteproyectos de localidades como Huachinango, en Puebla, o Linares, en Nuevo León, a la vez que se continúa la actualización de más de 230 expedientes que el instituto ha elaborado desde la década los setenta, como los de Huichapan, Hidalgo, o Valladolid, Yucatán.

“Debido a que los bienes inmuebles son fundamentalmente patrimonio vivo, porque pueden presentar cambios, modificaciones y usos distintos, constantemente se efectúa la actualización de la información del catálogo y de los anteproyectos de Declaratoria de Zona de Monumentos Históricos”.

Para mantener al catálogo como una herramienta en servicio no únicamente del INAH, sino también de investigadores externos o público en general, se trabaja en la migración de los datos almacenados por la CNMH desde los años 70 —cuando fue publicada la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos— a un sistema único de administración, además de su actualización periódica y publicación en web.

“El objetivo es que a finales del año se pueda publicar un primer conjunto de esta base de datos en línea, con 10 mil fichas de las 116 mil 250, e información al día y homologada”, indicó Óscar Molina.

Celebración con actividades lúdicas

Junto con las tareas especializadas que la CNMH realiza en favor del patrimonio edificado, un aspecto clave dentro de sus planes de trabajo es la difusión del tema entre sectores de la población que no están especializados en la materia, pero que conviven cotidianamente con inmuebles antiguos.

Con ese fin surgió en 2006 el programa Échale un ojo a tus monumentos, cuyo objetivo es crear un sentido de pertenencia histórica-estética entre jóvenes (estudiantes de cuarto, quinto y sexto grado de primaria; secundaria, preparatoria e incluso de nivel universitario) para que conozcan, valoren, promuevan y tomen acciones de protección no sólo en monumentos históricos, sino dentro de una perspectiva más amplia, en el legado natural, artístico y cultural de sus propias comunidades.

La encargada de esta iniciativa, la historiadora del arte Claudia Morales Vázquez, destacó que a 11 años, el programa está consolidado, al grado de que se han impartido cursos-talleres de capacitación en diversas entidades del país, y la metodología aplicada —que consiste en una relación de aprendizaje interactivo entre sujeto y objeto por medio de diversas técnicas lúdicas— ha conseguido replicarse exitosamente.

“Nuestros ciclos de sesiones escolares, que son previamente vinculados con el programa curricular de las escuelas, se dividen en cuatro sesiones: una aborda el concepto de patrimonio, otra el de monumento histórico y, posteriormente, se muestra a los jóvenes un monumento aledaño a su escuela, que culmina con la última sesión, donde se presenta un proyecto elaborado por los alumnos: dramatizaciones, videos, collages, cuentos, entre otros”.

En el marco del Día Internacional de los Monumentos y Sitios, habrá dos actividades de acceso libre: el martes 18, de 10:00 a 14:00 horas, se darán talleres de sensibilización al público en general en la sede de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos (Correo Mayor 11, Centro Histórico); el miércoles 19 se replicará esta actividad en los mismos horarios, en el Museo de Geología de la UNAM (Jaime Torres Bodet 176, Santa María la Ribera). En ambos recintos se incorporarán elementos lúdicos y personajes carismáticos para facilitar el acercamiento de niños y jóvenes a la efeméride y la importancia del patrimonio histórico edificado.

 

 

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