La antigua ciudad de Teotihuacán, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988, y el sitio arqueológico que actualmente recibe mayor número de visitantes en México, fue la sede de la sociedad más compleja e influyente que existió en todo el continente americano. Sus orígenes se remontan al menos al tercer siglo antes de nuestra era. En su época de apogeo, entre 150 y 600 de nuestra era, tiempo en el cual la ciudad ocupo una extensión de más de 23 kilómetros cuadrados, alcanzó una población de hasta 200,000 personas. Teotihuacán extendió su influencia hasta los estados de Jalisco y Zacatecas al norte, manteniendo también contactos con ciudades ubicadas en Honduras y Guatemala en Centroamérica.


La ciudad se conformaba por más de dos mil conjuntos arquitectónicos y se organizaba en barrios, constituyendo una de las mayores expresiones urbanas de la antigüedad en todo el mundo. La urbe cuenta con tres enormes complejos arquitectónicos: el de la Pirámide de La Luna, el de la Pirámide del Sol y el de La Ciudadela. La Pirámide de la Serpiente Emplumada, ubicada en este último complejo, es uno de los edificios más emblemáticos de Teotihuacán y de todo el México Antiguo. Su profundo simbolismo se vincula con los conceptos fundamentales de la cosmovisión de los antiguos pueblos mesoamericanos, y el conjunto de los elementos que conforman este monumento constituyen una compleja unidad de significación.


A un siglo de la excavación de este excepcional monumento arquitectónico, la exposición a las condiciones medio- ambientales, así como las características propias de los materiales constitutivos, ponen en riesgo de pérdida a sus acabados y elementos arquitectónicos decorativos.


En los últimos quince años se ha registrado un acelerado y muy alarmante proceso de deterioro, causado principalmente por las marcadas oscilaciones térmicas diarias y estacionales, la lluvia y las tormentas intempestivas, la radiación solar, entre otras. Estas causas, a través de diferentes mecanismos han afectado severamente al edificio provocando daños irreversibles a las esculturas integradas a la fachada.


En virtud de lo anterior, la conservación del edificio se ha convertido en uno de los  mayores retos y compromisos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien ha emprendido una serie de acciones tendientes a mitigar algunas de las principales causas de deterioro. Asimismo, se ha trabajado en la restitución de los pisos originales y la rehabilitación del sistema de drenaje, a fin de evitar acumulación de agua alrededor del monumento.


Sin embargo, los efectos del cambio climático y el deterioro acumulado de los materiales obligan a tomar medidas de mayor impacto y duración.


Por tal motivo, la Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia, convoca al Concurso Internacional: Diseño del Sistema de Protección Integral de la Fachada Poniente de la Pirámide de la Serpiente Emplumada, Zona Arqueológica de Teotihuacán, Estado de México.