Importancia
 

El Centro Cultural Tzintzuntzan ocupa el Antiguo Convento Franciscano de Santa Ana; en él se encuentra el museo. Esta edificación destaca, además de por su antigüedad, por su arquitectura. Así encontramos, en los cuatro ángulos del claustro en el que sus constructores crearon una solución singular: la viguería de madera fue suplantada por un armazón de madera formado por delicados fragmentos. Muestra de la influencia musulmana que llegó a Nueva España en el siglo XVI, cada uno de estos alfarjes, durante la restauración, fue tratado contra insectos y recuperó sus colores: negro, azul, verde y rojo.

Integrada a la fachada principal del conjunto, como testimonio de la era evangelizadora, encontramos la Capilla Abierta en la que fueron conservadas las piedras talladas con formas de veneras bautismales y caras de ángeles, de igual modo, los detalles de la mampostería recuperaron su recubrimiento original a base de cal y residuos orgánicos.

La fachada principal, está formada con piedra de origen volcánico que muestra relieves parecidos a los de la zona arqueológica, está recibió un recubrimiento especial que busca evitar la humedad directa y limita la capacidad de pulverización de sus componentes

Los diferentes usos que tuvo el espacio provocaron que, a partir del siglo XIX, quedaran cubiertas con cal numerosas pinturas murales que decoraban los muros, luego de la restauración del inmueble podemos observar escenas inspiradas en los santos.

Este recinto forma parte de la Ruta Vasco de Quiroga ya que fue allí donde dicho personaje permaneció por un periodo de tiempo, sembrando incluso los olivos que se aprecian en el atrio, igualmente es un elemento fundamental para la consideración de Tzintzuntzan como pueblo mágico.

Actualmente su importancia radica en ser el único centro cultural del poblado y gracias a su recuperación se le considera un elemento que aporta valor cultural al territorio y a sus habitantes. En él participa la comunidad a través los Representantes de Bienes Comunales así como el Ayuntamiento, la Asociación Civil que gestiona el Centro Cultural además de Adopte una Obra de Arte y por supuesto el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
 

Historia del Museo 
 

El Convento de Santa Ana fue el primero fundado en Michoacán por la orden franciscana; su construcción inició a finales del siglo XVI, cerca de 1570, y finalizó en el siglo XVII. En el imponente conjunto se aprecian los estilos arquitectónicos plateresco y barroco, los janamus prehispánicos (losas de piedra), dos templos abiertos al culto, un par de capillas abiertas; los restos del hospital de indios, murales al fresco de los siglos XVI al XIX y lo que quizá sería la única pila bautismal de inmersión registrada en nuestro país.  

A principios de 2006 se creó el Centro Cultural Comunitario Tzintzuntzan -a cuyo cargo se encuentran el convento y el museo-; ese mismo año inició la segunda etapa de restauración integral del conjunto. Durante el 2012 el reabrió sus puertas para mostrar al visitante, a través de un recorrido por el propio espacio arquitectónico-conventual y por el Museo, la importancia histórica de Tzintzuntzan desde la época prehispánica como capital del imperio purépecha, durante la primera etapa del virreinato como centro irradiador de la evangelización y, por último, hoy en día como una comunidad que se ha insertado de manera creativa en la modernidad sin renunciar a su esencia y tradiciones. El museo fue inaugurado el 21 de noviembre de 2012 por el hoy ex Presidente Felipe Calderón.


Planteamiento curatorial
 

Para la elaboración del guión curatorial se realizó un abordaje multidisciplinario, sustentado en una la investigación histórica, arqueológica y etnográfica que contempló, incluso, entrevistas con algunos miembros de la comunidad.
 

Temáticas tratadas en el Antiguo Convento Franciscano de Santa Ana, Tzintzuntzan
 

A lo largo del recorrido, el visitante podrá conocer las principales características del conjunto conventual y sus antiguos usos, así como la historia de esta comunidad desde tiempos prehispánicos hasta el siglo XXI. Esto último visible a partir de las colecciones del propio Museo y de otras provenientes del Museo Regional de Michoacán (36 objetos) y del Museo Casa de Morelos (2 objetos), ambos con sede en Morelia y pertenecientes al Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El recinto está dividido temáticamente en tres grandes bloques: Prehispánico, Virreinal y Tzintzuntzan hoy. En el primero de ellos se abordan el tiempo y el espacio del imperio purépecha, que floreció durante el Posclásico y llegó a ser el segundo en extensión e importancia en Mesoamérica luego del mexica; los orígenes de los purépechas, fusión de isleños y agricultores con chichimecas-uacúsecha provenientes del norte, mixtura de la que emergió una  civilización con singular arquitectura, avanzada metalurgia y sofisticada alfarería, hábil en el uso y comercio de la turquesa; los enigmas de su lengua; el establecimiento de Tzintzuntzan como centro político y religioso del imperio; su estratificada y compleja estructura social y administrativa; la economía; la guerra; la cosmovisión y los saberes, así como algunas cédulas complementarias como La administración de justicia y El comercio y los mercados. 

En las dos salas dedicadas al “Virreinato” se aborda el fin del sueño del linaje uacúsecha por la Conquista y la fusión de dos razas, dos culturas, dos visiones del mundo, que urdieron el entramado del mestizaje colonial. Tiempos difíciles en los que la ancestral Tzintzuntzan fue despojada de sus títulos y de su condición de cabecera provincial, pese a lo cual no cejó en su lucha por recuperarlos y creó, junto con autoridades virreinales y frailes, admirables instituciones como la república de indios y el hospital de naturales. Este apartado incluye las cédulas: La conquista de México-Tenochtitlan, Los españoles llegan a Tzintzuntzan, El último cazonci, La evangelización, Los franciscanos, Don Vasco y la Segunda Audiencia, El traslado de la sede catedralicia, Tzintzuntzan en el Virreinato, Secularización del clero y otras más de orden complementario.

El último segmento, “Tzintzuntzan hoy”, se plantea como un espacio vivo que invita a la participación activa de la comunidad; son presentadas piezas artesanales, de manufactura tzintzuntzeña, como muebles de chuspata, piezas de popotillo y cerámica, donde el visitante podrá tomar parte en la relectura de la historia de lo que fue la capital del imperio purépecha.

Cabe señalar que los cedularios dispuestos a lo largo del recorrido son presentados en tres idiomas: español, inglés y purépecha (en hojas de sala).
 

Accesibilidad
 

Hay rampas para sillas de ruedas en la planta baja de este museo. 


Restricciones y recomendaciones
 

Evita tocar los objetos o tomar fotos con flash.
Cuida la pintura mural, no te recargues o toques los muros.
Para tus alimentos, bebidas o bultos, por favor, utiliza el servicio de guardarropa.
Sigue el recorrido señalado.


Horario
 

Lunes a domingo de 10 a 17 horas. 
 

Contacto

Correo electrónico:  Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. 
Teléfono: 01 (434) 344 – 3005.