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Museo Nacional de Historia-Castillo de Chapultepec
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Viernes, 22 de Febrero de 2008 00:00
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En la ciudad de México
Historia e identidad plasmada en 65 mil piezas   

 

 

El Museo Nacional de Historia no pudo tener una mejor morada que el majestuoso Castillo de Chapultepec, un lugar donde se escribieron páginas significativas de la historia de México.

Una forma de viajar a nuestro pasado y conocer mejor nuestra identidad nacional, es precisamente acercándose a este recinto histórico, que alberga un patrimonio valioso, que da testimonio de la forma en que se construyó la Nación mexicana.

El Castillo de Chapultepec cuenta con una historia propia, viva y muy vasta. El bosque de Chapultepec, donde se encuentra la impresionante construcción, sirvió como asentamiento entre pueblos prehispánicos y un lugar de residencia de reyes aztecas. Fue también, un sitio sagrado para adorar a deidades prehispánicas, como Tláloc, de la lluvia y a Chalchiuhtlicue, del agua que corre por los ríos.

En la actualidad, el Museo Nacional de Historia tiene bajo su resguardo 65 mil piezas de un gran valor histórico y cultural. Hay obras excepcionales de José Clemente Orozco, Juan O´Gorman y David Alfaro Siqueiros, entre otros artistas destacados. Alberga también, muebles y artículos de uso personal de Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Agustín de Iturbide, Benito Juárez, Venustiano Carranza y Emiliano Zapata, entre otros.

En su interior se puede apreciar también la representación de 12 habitaciones, que fueron ocupadas por igual cantidad de personajes importantes en la vida política de México, como lo fueron el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota.
 
Cuenta entre su acervo con mobiliario virreinal, utensilios, trajes, monedas, manuscritos, esculturas en barro, marfil y plata así como un sinnúmero de piezas de arte e históricas, que juntas evocan los momentos en que se forjó el destino de nuestro pueblo.

El Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec ofrece visitas guiadas, biblioteca con un acervo de 5 mil volúmenes, videoteca, servicios educativos, promoción cultural y una tienda. Además de extensos y bellos paisajes para disfrutar.

 

Historia breve
 
El Bosque de Chapultepec, donde se ubica el museo, significa en náhuatl cerro de los chapulines. La zona es una formación geológica de origen volcánica, que sirvió de asentamiento para numerosos pueblos prehispánicos, como teotihuacanos y mexicas.

Crónicas virreinales relatan que en el periodo del gobernante Moctezuma I Ilhuicamina, entre 1440-1469 d.C.,  se construyó un acueducto para conducir el vital líquido desde Chapultepec hasta la ciudad de Tenochtitlan. El responsable de la obra fue Netzahualcóyotl, señor de Texcoco, quien recibió como pago el permiso para habitar el sitio. Fue el mismo señor de Texcoco, quien lo transformó en un lugar sagrado par adorar a Tláloc, dios de la lluvia, y Chalchiuhtlicue, dios del agua que corre por los ríos.

Con la llegada de Hernán Cortés, en el lugar se registró una gran tala de árboles  ahuehuetes, con el fin de que sus hojas no contaminaran los manantiales del bosque. Se pretendía en ese entonces que el sitio fuera habitado por los virreyes designados por la Nueva España. Uno de los huéspedes fue don Luis de Velasco, quien erigió una ermita cristiana durante el periodo de la evangelización indígena.

En 1785, el virrey español Bernardo de Gálvez optó por construir una casa de descanso, lo que convirtió al lugar en toda una fortaleza. Algunas versiones sugieren que dicho personaje trató de rebelarse ante la Corona Española para erigirse como monarca, lo cual no ocurrió debido a que murió, razón por la cual los trabajos quedaron suspendidos en 1786.
 
Seis años después, en 1792, el virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, ocupó el inmueble que antes dejó inacabado en su edificación el virrey Bernardo de Gálvez, mismo que lo destinó como el Archivo General del Reino de la Nueva España.

En 1806, y luego de estar abandonada por más de una década, la construcción edificada a 2 mil 325 metros sobre el nivel del mar, fue adquirida por el Ayuntamiento de la ciudad de México, con lo cual el bosque y El Alcázar quedaron resguardados durante la lucha de Independencia, entre 1810 y 1821.

En 1833, se decretó al Castillo de Chapultepec como sede del Colegio Militar. Para 1844, se levantó en la parte más alta de la construcción, el área que se conoce como El caballero alto o Torreón, que tenía la función de ser un sitio de vigilancia.

Durante la invasión norteamericana, en 1847, la arquitectura del Castillo de Chapultepec resultó con daños considerables. Posteriormente, en el gobierno de Miguel Miramón, entre 1859-1860, se construyeron algunas habitaciones en el segundo piso de El Alcázar.

En 1864, fue la fecha en que adquirió su magnificencia actual, cuando el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, establecieron ahí su residencia imperial.
 
En 1872, ya restablecida la República, el presidente Sebastián Lerdo de Tejada, cambió el uso del sitio y lo destinó como la residencia presidencial. No obstante, en 1876, el Castillo de Chapultepec albergó también al Observatorio Astronómico, Metereológico y Magnético que funcionó hasta 1883, cuando fue trasladado a Tacubaya.

Con el regreso del Colegio Militar, en 1883, se estableció nuevamente la residencia presidencial. Uno de sus habitantes, Porfirio Díaz, la ocupó por temporadas cortas, durante 30 años.

En los primeros años del siglo XX, El Alcázar y el Castillo de Chapultepec fueron habitados por los mandatarios que surgieron del movimiento revolucionario de México, entre ellos, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez.

En 1932, se reconoció al Castillo de Chapultepec como un monumento histórico y, posteriormente, en 1939, el general Lázaro Cárdenas del Río, emitió un decreto que lo convirtió, mediante un decreto, en patrimonio nacional.

Fue en  el año de 1944, cuando el Museo Nacional de Historia abrió sus puertas al pueblo de México, cuya sede se ubicó en el majestuoso Castillo de Chapultepec, con un acervo que en su mayoría provenía del entonces Museo Nacional, ubicado en la calle de Moneda, en el Centro Histórico de la ciudad de México.
 
 

Acervo
 
El Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, cuenta con 65 mil piezas en exhibición, entre pinturas, objetos personales, esculturas, mobiliario antiguo, monedas, manuscritos y otras piezas con valor histórico y cultural. Su acervo ofrece al visitante la construcción de México, en un transitar a veces lento y, en otras, violento, con victorias o derrotas de proyectos, pero que en su conjunto forjaron los destinos de un pueblo.
 
El Museo Nacional de Historia es heredero de una cantidad importante del acervo del antiguo Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, que se ubicó en la calle de Moneda 13, en el centro de la Ciudad de México.
 
Cuando se creó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en 1939, se dispuso que las colecciones de los departamentos de historia y etnografía colonial y moderna del Museo Nacional, pasaran a integrar la colección del entonces nuevo recinto.

El Castillo de Chapultepec tuvo tres etapas constructivas importantes. La primera ocurrió cuando el virrey español Bernardo de Gálvez optó por edificar una casa de descanso, lo que fue toda una fortaleza, en 1785.

En 1864, Maximiliano de Habsburgo construyó la Arcada principal, es decir, la fachada y las habitaciones en lo que había sido el jardín del Palacio Virreinal. La última, ocurrió en el régimen de Porfirio Díaz, cuando se edificaron las áreas destinadas al Colegio Militar y a la residencia presidencial, actualmente conocida como El Alcázar.

El inmueble es de estilo neoclásico en su mayoría. En opinión de Víctor Manuel Ruiz Naufal, curador y jefe de difusión, el Museo Nacional de Historia posee ejemplares únicos, algunos de ellos son los objetos personales de los curas Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón; Benito Juárez García y Agustín de Iturbide, entre otros.

El experto informó que no toda la colección del museo, que proviene de donativos y adquisiciones, se encuentra en exhibición pública “porque algunas piezas se encuentran repetidas o bien, porque no se ajustan al nuevo discurso del museo. Además, hay otras obras en restauración, que es una tarea permanente en el museo”.
 
 

Nueva museografía
 
¿Qué hace original y distinto al Museo Nacional de Historia? Además de su acervo y su significado histórico, el recinto cultural responde a un nuevo concepto museográfico que se basa en la comparación de escenas. Según lo comenta Víctor Manuel Ruiz: “siempre vamos a ver dos escenas confrontadas. En la primera sala, veremos las culturas prehispánicas del momento de la Conquista, frente a lo que era la Nueva España, también en ese momento”.
 
Añade: “En la sala dos, veremos por un lado, un Tzompantli de calaveras antiguas y por otro, calaveras actuales, o una vitrina de objetos prehispánicos y enfrente, objetos de guerra del momento español. En esta sala podremos observar lo que se pensaba era una conquista en el siglo XVII y el XIX”.
 
Con el fin de disfrutar una visita adecuada del Museo Nacional de Historia, vale la pena conocer las recomendaciones en un mapa del lugar, del guía que sea asignado a los recorridos y de los señalamientos ahí establecidos. Lo más adecuado y recomendable, nos sugiere, es realizar un recorrido progresivo a través de las 14 salas.
 
La visita consiste en observar el momento del encuentro de la raza indígena con los españoles hasta el siglo XX. Además, existe la oportunidad de recorrer 4 salas adicionales donde conoceremos algunos ejemplos de las formas de vida cotidiana.

 

Recorrido histórico

La primera sala Dos continentes aislados (en 1521), nos deja apreciar las comunidades prehispánicas de los siglos XV y XVI. Además, la España que encaminan a un encuentro anunciado y un choque con los españoles recién llegados.

Se puede observar, entre muchas otras piezas, un retablo de Fernando El Católico y la Reina Isabel de Castilla, que es un óleo sobre tela elaborado a principios del siglo XVIII. Al mismo tiempo, una escultura de la deidad Xipe-totec, de Chanal, Colima, pieza de barro cocido que data de los años 200-600 d. C.

En la misma primera sala, se ubica un guerrero de gran tamaño, de la cultura Huasteca, elaborado en piedra tallada, cuyo origen se remonta a los años 1300-1521 d. C, que comparte el mismo lugar con imágenes de El bautizo de Jesucristo en el Jordán, obra de óleo sobre tela de la primera mitad del siglo XIX. También, La Virgen de la Balbenera, que es una pintura en madera dorada y estofada.

Otra pieza destacada es el Tzompantli de Zultepec, procedente de Tecuaque, Tlaxcala, que data del año 1520, integrada por 14 cráneos, que al parecer representan la captura de un grupo de hombres y mujeres europeos, los cuales fueron sacrificados ante la invasión española.

La sala siguiente nos recuerda que con la llegada de españoles y la implantación de un reino federado a la Corona de Castilla, se vivió una lenta mezcla de elementos indígenas y extranjeros. Fue importante la conquista militar y tecnológica pero también la espiritual.

De esta manera, se exhiben objetos y pinturas, como la Cruz procesional creada por Mayorga, de plata laminada y que data del siglo XVII. También, se aprecia un Cristo crucificado de marfil, del siglo XVIII. En contraste, encontramos una vitrina, un códice de Huexottingo, del siglo XVII, óleos y plumarias sobre lámina. Otra obra es La fusión de las culturas, de Jorge González Camarena.

Una obra trascendental que se encuentra en exhibición es el óleo de Sor Juana Inés de la Cruz, de Miguel Cabrera, y un Astrolabio planisférico, un objeto de latón elaborado por Gualtero Arsenio Giovanni, en 1554.

Otra parte del recorrido nos muestra que consumada la derrota mexica, los españoles y sus aliados indígenas, continuaron su avance sometiendo a otros pueblos prehispánicos. Una vez instituida la Nueva España, la extracción de la plata fue fundamental para que ese reino se convirtiera en el primer productor del mundo, en el siglo XVIII. Para constatar lo anterior se exhiben numerosos objetos en plata, en la sala 4.

También puede apreciarse un Plano catastral de la ciudad de México, firmado por Pedro de Arrieta, óleo sobre tela del año de 1737, y de la Plaza Mayor, también de la ciudad de México, de autor desconocido.

A fines del siglo XVII, se produjo un cambio en el pensamiento denominado La edad de la razón en el mundo, y la Nueva España no fue la excepción. Se privilegiaba a la razón y las ciencias, como se reflejó con la creación de Las tablas de una botica, que representan a las ciencias, cuyo óleo sobre madera fue realizado a petición del boticario poblano, José Ignacio Rodríguez, en 1797.

En las salas 6 y 7, se encuentran obras de la Independencia de México, en 1810.  Hay pinturas  y objetos personales de Miguel Hidalgo y Costilla, José Maria Morelos y Pavón, Vicente Guerrero y Josefa Ortiz de Domínguez. En la sala siguiente, se exhibe un mural de José Clemente Orozco, además de artículos personales de Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota.

Otra pieza importante es El retablo de la Independencia, del mexicano Juan O`Gorman, que es una pintura al fresco realizada entre 1960 y1961. La obra representa a los personajes de la historia nacional que, con su pensamiento y acción, modelaron este movimiento libertador.

Entre 1838 y1839, ocurrió la invasión francesa en el puerto de Veracruz, específicamente en el Fuerte de San Juan de Ulúa. En 1847, sucedió la incursión norteamericana, que llegó hasta el Castillo de Chapultepec, que fue defendido por cadetes militares.

Otras cédulas del museo explican que para 1861, el Presidente Benito Juárez, decidió, ante la falta de recursos, suspender el pago de la deuda extranjera de México. Derivado de lo anterior, Francia, uno de los acreedores, invadió nuestro territorio nacional, lo que dio origen a una de las batallas más memorables del ejército mexicano el 5 de mayo de 1862, en las afueras de la ciudad de Puebla.

El hecho histórico anterior es representado en La batalla de Puebla, un óleo sobre tela pintado por José Chuscas, en 1903. Otra pintura importante es de José Clemente Orozco, La reforma y caída del imperio. Es una obra al fresco, de 1948, que simboliza el intento del proyecto republicano de triunfar sobre el Imperio.

El triunfo del proyecto liberal se aprecia en la sala 9. Hay objetos personales de Benito Juárez, de 1865. Existe un óleo de Sebastián Lerdo de Tejada, pintura de Francisco Paula Mendoza, fechada en 1972.

Más adelante del recorrido, en la sala 11, se proyecta permanentemente un video-mural del siglo XX. Ahí se relatan varios hechos importantes desde la época de Porfirio Díaz hasta la toma de posesión del ex Presidente Vicente Fox Quesada.

Las siguientes áreas, abordan el tema Hacia la modernidad. Hay objetos personales de Venustiano Carranza y de Emiliano Zapata, así como piezas importantes en plata, de fabricación exclusiva en Zacatecas y Guanajuato.


Un alto al recorrido

Otra forma de disfrutar el Castillo de Chapultepec, es apreciar los extensos y bellos paisajes que ofrece a los visitantes. Un ejemplo de ello, es el área verde conocida como Las Pérgolas, donde se puede hacer un alto al recorrido del acervo.

La Sala Siqueiros, que antecede a la parte superior del museo, reúne trabajos excepcionales de David Alfaro Sequeiros (1896-1974), donde se recrean etapas históricas de la Revolución. Muestra obreros reprimidos en la huelga de Cananea, rurales y rangers reprimiendo a mineros y a Porfirio Díaz, en su silla presidencial pisoteando, con su pie derecho, la Constitución de 1857.

En la parte superior del castillo, en las salas 12, 13 y 14, existe una magnifica colección de retratos de los virreyes de la Nueva España y opulentas y bellas piezas de malaquita rusa. Hay también una pintura al fresco de La Constitución de 1917, de Jorge Camarena, elaborada en 1966.

Las cuatro salas complementarias, que finalizan el recorrido por el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, ofrecen objetos y mobiliario virreinal, como camas, sillones, sillas, espejos y mesas de estudio, además de cuadros costumbristas de México, del siglo XIX.


Museo de Sitio

En la parte superior del castillo, en lo que se conoce como El Alcázar, se podrán apreciar representadas 12 habitaciones como las ocuparon los presidentes de México y el emperador Maximiliano de Habsburgo. En ellas, se muestran el estilo y la forma de vida de estos personajes, es como si el tiempo se hubiera detenido y todos los enseres como sillas, camas, comedores, telas, pinturas, vitrinas, trajes y objetos personales, entre otros, permanecen intactos.

Para recorrer el museo de sitio, es necesario comenzar por el Salón Carruajes, donde se encuentran tres piezas de este medio de transporte de la época imperial y presidencial.

Estos se encuentran flanqueados por dos murales de Antonio González Orozco: Juárez, símbolo de la República contra la intervención francesa, realizado en 1972, y la Entrada triunfal de Benito Juárez al Palacio Nacional acompañado de su gabinete, de 1967. Asimismo, figuran dos retratos ecuestres de El archiduque Maximiliano de Habsburgo, pintado en 1865 por Antonio Beaucé, y El general Porfirio Díaz, firmado por José Chuscas, en 1901.
 

Servicios al público

Visitas guiadas. El Museo Nacional de Historia es un espacio cultural, para todo el público. Cuenta con visitas guiadas para grupos escolares de al menos 30 integrantes, asimismo, se realizan también recorridos especiales para grupos de adultos y personas de la tercera edad.

Biblioteca. La biblioteca del Museo Nacional de Historia, fundada en 1972, está especializada en museografía, historia general e historia del arte, numismática y pintura, entre otros temas. Se encuentra ubicada en el edificio anexo al Castillo de Chapultepec y cuenta con más de 5 mil ejemplares al servicio de los usuarios. El horario de atención, es de las 9 a las 16:30 horas, de lunes a viernes.

Videoteca. Se integra por videos de eventos realizados en el propio Castillo de Chapultepec, entre ellos, narraciones sobre El Alcázar, temas de conservación y restauración; historia de México y otras disciplinas afines. Para evitar dañar dicho acervo, los materiales audiovisuales solo se prestan al interior de la sala y su catálogo electrónico comprende más de 120 títulos en diferentes formatos.

Fototeca. Resguarda las imágenes fotográficas de los objetos, piezas y pinturas, entre otros, que conforman las colecciones del museo: Para solicitarlas o reproducirlas, debe pedirse autorización por escrito, a la Coordinación Nacional de Asuntos Jurídicos, del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Servicios Educativos. El Departamento de Servicios Educativos, atiende principalmente a grupos de estudiantes de primaria y secundaria, los cuales no deben exceder las 40 personas. El horario es de martes a domingo, de 9:30 a 15:30 horas. Se debe contactar al teléfono 50-61-92-15

Promoción Cultural. Atiende a grupos no mayores de 35 personas y a estudiantes de nivel licenciatura. El horario es de 9:30 a 12 horas. Las peticiones se deben programar al teléfono 50-61-92-14.

Tienda del museo. En la tienda del museo, se puede adquirir una útil guía del recinto, así como también folletos, postales y reproducciones de piezas de orfebrería, cerámica, audio-casetes, entre otros. Más información en el portal www.tiendadelmuseo.com.mx

 
!Te esperamos!

El devenir de México y sus fieles testimonios te esperan en el Museo Nacional de Historia, de martes a domingo, de  9 a 17 horas. El costo de la entrada es de 45 pesos. Los domingos el acceso es libre y, el resto de los días,  sin costo para niños menores de 13 años, personas con capacidades diferentes, mayores de 60 años, pensionados y jubilados con credencial; así también a maestros y estudiantes con credencial vigente.

No se permite introducir al museo mochilas  ni bultos voluminosos, los cuales deben permanecer en el área de resguardo. Tampoco pueden pasar alimentos ni bebidas, ello con el fin de conservar y proteger el patrimonio histórico.

Es recomendable acudir con ropa y calzado cómodos. El recinto museístico se encuentra en la Primera Sección del Bosque de Chapultepec, de la ciudad de México, y se puede acceder por la avenida Paseo de la Reforma, el Circuito Interior, la avenida Constituyentes y por las estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Auditorio y Chapultepec. Te esperamos

Última actualización el Jueves, 22 de Marzo de 2012 12:56
 

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