Escalera Jeroglífica 2, escalón VI, al frente del edificio 33. Yaxchilán, Chiapas

YAXCHILÁN

La ciudad prehispánica de Yaxchilán está emplazada sobre una amplia curva al margen izquierdo del río Usumacinta, límite político entre México y Guatemala, en el actual estado de Chiapas. Con un clima tropical húmedo, la zona está rodeada por un entorno natural con la mayor biodiversidad del país.

La región está conformada por plegamientos de roca caliza del periodo Terciario, y amplios valles por donde hoy fluye el Usumacinta, cuya corriente va de sur a norte. En ella se ha desarrollado una amplia variedad de suelos.

Su privilegiada localización geográfica garantizó la defensa eficaz durante los conflictos militares, lo que aunado a los abundantes recursos naturales que proporciona la selva alta perenifolia, propició que los mayas fundaran una pequeña aldea alrededor del año 300 d.C., la cual, al paso de los años, se convirtió en una poderosa y compleja ciudad que interactuó con otros sitios.

El desarrollo de la ciudad, que perduró hasta el año 850 d.C., contó desde el inicio con abundancia de agua, amplias tierras de cultivo y vastos recursos naturales, tanto de flora como de fauna, así como materia prima para la construcción y realización de su arquitectura y escultura.

Además, una población creciente le permitió convertirse en una entidad política y social que extendió sus límites hasta abarcar una amplia región, donde se localizan hoy en día otras ciudades prehispánicas, como Bonampak, Piedras Negras, La Pasadita, Palenque, Toniná, Ceibal, Altar de Sacrificios, Pomoná, Lacanhá, Motul de San José, Tikal y el Perú. Con éstos y muchos más sitios, Yaxchilán comparte un sinnúmero de características culturales, como son, entre otras, la arquitectura, la cerámica, las inscripciones y un ideal estético común.