sismos de 2017

Museo Arqueológico del Soconusco, Chiapas. Foto: Gliserio Castañeda, INAH.

 

*** José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones, indicó     que los daños en los recintos no fueron de consideración   

 

*** Al participar en el Encuentro Internacional sobre Protección del Patrimonio Cultural en Emergencias, indicó que el mantenimiento es fundamental en la prevención de desastres


 

 

El mantenimiento de los museos adscritos al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es fundamental como parte de los mecanismos de prevención de desastres, indicó el arquitecto José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones, al destacar que tras los sismos de 2017 los daños en estos espacios museísticos no fueron considerables.

 

Durante su participación en el Encuentro Internacional sobre Protección del Patrimonio Cultural en Emergencias (Propace), con sede en el Museo Nacional de Antropología (MNA), explicó que la red del instituto se integra por 121 museos, sumados a las salas introductorias e interpretativas que hay en zonas arqueológicas, cuyo total es de 160 espacios.

 

Explicó que en las dos áreas de epicentro de los sismos, una en el sur y la otra en el centro, la geografía de los museos del INAH no responde a una manera equidistante, hay una gran concentración de los espacios patrimoniales justo en estas zonas sísmicas, por lo que estos fenómenos naturales deben ser una de las preocupaciones en las que se le debe dedicar trabajo en los próximos años.

 

Ortiz Lanz comentó que los recintos museísticos que presentaron daños de menores a moderados, están ubicados en Chiapas, Tabasco, Puebla, Tlaxcala, Estado  de México y Morelos. Aunque hubo dos casos particulares de inmuebles con deterioros importantes: el Museo Arqueológico del Soconusco (Chiapas) y el Museo Regional Cuauhnáhuac (Morelos).    

 

Reveló que 43 por ciento de los museos de la red del INAH está formado por edificios históricos, lo que conlleva a un riesgo ligeramente mayor, ya que si bien son monumentos construidos con base en una experiencia práctica y en una tradición constructiva que los hace relativamente resistentes, muchos de ellos han tenido intervenciones, principalmente en el siglo XX, poco afortunadas.

 

“Un ejemplo, en Morelos es el Cuauhnáhuac (Palacio de Cortés), cuyo edificio del siglo XVI ha sufrido diversas intervenciones en el siglo XX con materiales como el concreto y acero, que provocaron severos daños, el problema no son los edificios históricos en sí, ni su antigüedad, sino el tipo de intervenciones que han sufrido”, afirmó.

 

José Enrique Ortiz Lanz manifestó que al momento de los sismos, la coordinación a su cargo contaba con un levantamiento sistemático de información de todos los museos, lo que permitió determinar el impacto de los daños y hacia dónde ir para su atención.

 

“Posterior a los sismos salimos a revisar los inmuebles en brigadas, jerarquizamos la información que teníamos y empezamos a hacer comparaciones sobre las afectaciones que tenían los inmuebles y a entender cuál era nuestro ámbito de información, ya que no sólo se trataba de los monumentos edificados, nos interesaba la relación que establecen los espacios museísticos con sus colecciones y el público, y cuáles son sus condiciones de operación”, destacó.

 

Los elementos museísticos que respondieron bien a los movimientos telúricos fueron el mobiliario y la soportería, ya que hubo poco daño por el desplazamiento de piezas al interior de las vitrinas; en el Museo del Valle de Tehuacán, en Puebla, algunas piezas de piedra no estaban unidas a sus bases y  soportes, lo que provocó su caída, afortunadamente no sufrieron daños graves y ya fueron atendidas.

 

En cuanto al manejo de colecciones, dijo José Enrique Ortiz Lanz, la  Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH cuenta con amplia experiencia para el resguardo de piezas, y en los casos que fue necesario —como el del Museo Regional Cuauhnáhuac, donde se movilizó toda la colección para su resguardo—, se desplazaron los acervos para garantizar que estuvieran bien resguardados en otros espacios.

 

“Ello implicó no solamente analizar mobiliario, condiciones ambientales, capacidad espacial o volumetría, sino también las condiciones en las que iban a estar guardadas las piezas; los casos particulares fueron en recintos museísticos de Morelos: Coatetelco, Cuauhnáhuac y Tepoztlán, también en el de Soconusco, en Chiapas”.

 

Destacó la labor central que desarrolla el Previnah en la estructuración de protocolos, herramientas y formas de atención a desastres, además del intercambio de información y capacitación que se da a los equipos de trabajo, así como la articulación y seguimiento de eventos naturales.

 

En su intervención en el encuentro, la directora del Centro INAH Morelos, Isabel Campos Goenaga, compartió su experiencia en la labor de recuperación del patrimonio cultural afectado por el sismo en esa entidad, una de las más afectadas por este fenómeno natural.

 

Indicó que a la fecha se han entregado 61 inmuebles recuperados y se han iniciado 176 obras de restauración.

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Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

Foto del día

Muralla de serpientes, Tenayuca, Estado de México