Colegio de Guadalupe

Portada Libro Propaganda FIDE. Foto: INAH.

 

*** Se dio a conocer a los lectores capitalinos en el marco de la XXIX FILAH, luego de su presentación en el Festival Barroco de Guadalupe, en Zacatecas

 

*** Dentro de la feria del libro también se ofreció la conferencia Conservar y restaurar en Zacatecas, en el Primer Coloquio de Conservadores del Patrimonio Cultural


 

 

El Compendio histórico del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas, popularmente conocido como “el libro del Convento”, es una obra que por 61 años se ha mantenido en la memoria de propios y extraños a pesar de que su última edición se realizó en 1974, debido a que estudiosos y aficionados a la historia de las misiones hablan de él, aún sin conocerlo; muchos lo han querido poseer, sin existir, y quien tiene un ejemplar, lo niega para no ponerlo en riesgo.

 

Hubo que esperar 44 años de su segunda edición (UAZ/1974) para recuperar la posibilidad de gozar de un ejemplar de esta obra, referente obligado para quienes estudian las misiones del norte de México y la vida religiosa en los conventos de propaganda de la fe durante el siglo XVIII; escrito a los 23 años de edad por Cuauhtémoc Esparza Sánchez, primer historiador zacatecano formado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y fundador de la Escuela  Humanidades en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).

 

Así anunció la tercera edición (Grupo Plata con la colaboración del Museo de Guadalupe y la Sociedad de Amigos del Museo de Guadalupe/2017), el periodista Francisco Esparza Acevedo, sobrino del autor.

 

La publicación fue dada a conocer en el marco del Festival Barroco de Guadalupe, en Zacatecas, y la tarde de ayer se presentó al público de la Ciudad de México, en la XXIX Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), en el Museo Nacional de Antropología.

 

Se trata de un estudio y análisis historiográfico del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas ―sede del Museo de Guadalupe desde hace 101 años, donde se resguarda una de las pinacotecas más importantes del país―, que aborda desde la creación de órdenes mendicantes, como la franciscana, y se detiene con especial atención en la llegada de las misiones al poblado de Guadalupe, Zacatecas, así como en la fundación y edificación del colegio, explicó una de las presentadoras, la historiadora Elva Martínez Rivera, académica de la UAZ.

 

Para todos los estudiosos de la historia de Zacatecas, Esparza Sánchez es referente obligado en diversos temas; en 2004, “el libro del Convento” se convirtió en una de las principales fuentes de investigación en la actualización del guión científico del Museo de Guadalupe, sobre todo para comprender cómo estuvo regido el colegio y cómo había sido su creación, explica Violeta Tavizón, quien junto con Consuelo Maquívar, profesora emérita del INAH, realizó el argumento científico de las salas del recinto.

 

De acuerdo con Elva Martínez Rivera, la obra se apega a los bosquejos escritos por religiosos, cronistas y amanuenses del colegio, como Francisco Frejes, Antonio de Zubia, Diego Concepción de Palomar y Francisco Luján, quienes se encargaron de preservar la memoria de los sucesos más importantes ocurridos en el centro educativo y misional, durante los siglos XVIII y XIX, al hacer uso del archivo del colegio.

 

Los colegios apostólicos de propagación de la fe (propaganda fide) eran centros de aprendizaje de lenguas nativas, seminarios para novicios, estancia para religiosos que iban de paso y hogar de los misioneros enfermos o mayores. Estos colegios se convirtieron en espacios de instrucción y recogimiento espiritual. El Colegio de Guadalupe se fundó el 12 de enero de 1707, por fray Antonio Margil de Jesús, y desde ahí se dirigieron las misiones evangelizadoras de la frontera norte de la Nueva España, hasta el actual Estados Unidos.

 

Violeta Tavizón relata que iniciar el proyecto para recuperar el libro de Esparza no fue fácil y llevó más de cinco años de gestión y trabajo: un reto porque no existía un archivo digital de la obra y fue necesario recapturar hoja por hoja y cita por cita; concluida esta labor, realizada por el equipo del museo, Jesús Manuel Díaz Casas, presidente de la Sociedad de Amigos del Museo de Guadalupe y gestor de la segunda edición del libro cuando fue rector de la UAZ, “nos puso en contacto con Francisco Esparza Acevedo para que revisara que la captura estuviera completa. La publicación se debe a Juan Enríquez Rivera, director del Grupo Plata”.

 

La obra se divide en ocho capítulos, contiene un anexo con los sucesos notables ocurridos en el colegio desde 1713 hasta 1873, y la bibliografía, que es prueba de la minuciosa revisión hecha por el autor, de todas las fuentes posibles para una narración detallada.

 

A diferencia de las anteriores ediciones, esta tercera presenta modificaciones en el capítulo sexto, dedicado al Museo de Guadalupe: fue reescrito por Violeta Tavizón, actualizando la información con base en el guión científico. La nueva versión contempla la renovación de sus espacios museográficos tal como los encuentra actualmente el visitante.

 

Otro de los aspectos innovadores son las fotografías provenientes de los  fondos de las fototecas Nacional, de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos, del Fondo Federico Sescosse de la Biblioteca del Camino Real de Tierra Adentro, las tres del INAH, así como la particular del doctor Luis Gómez Wulschner.

 

En tanto Francisco Esparza Acevedo ofreció detalles del autor, dijo que su madre fue devota del convento por eso Cuauhtémoc, desde pequeño convivió con los franciscanos y aunque nunca sintió apego por la religión, sí fue beneficiario del conocimiento cultural e histórico de la orden: mantuvo estrecha amistad con el custodio Reinaldo Domínguez, quien le abrió las puertas para que recorriera los pasadizos antiguos del lugar hasta tener contacto con los volúmenes de sus bibliotecas, que contenían la historia del convento.

 

Ese acercamiento con la biblioteca conventual forjó la disciplina académica del investigador zacatecano, lo atrapó desde muy joven y a los 23 años ya estaba entregando esta obra que hoy se presenta en su tercera edición, refirió Esparza Acevedo. El primer archivo con que se pondría a trabajar el joven historiador, le fue entregado de manos del fraile Rafael Cervantes, cronista de la Provincia de San Francisco y Santiago de Jalisco, comentó.

 

En tanto, Evaristo Robles Escalera, curador del Museo de Guadalupe, definió a Esparza Sánchez como uno de los historiadores más importantes de Zacatecas durante el siglo XX, junto a Roberto Ramos Dávila, Federico Sescosse, Eugenio del Hoyo y Jesús López de Lara; se encargó del rescate documental de la entidad dejando como herencia una vasta serie de publicaciones sobre diferentes periodos de la historia de la entidad. El Compendio… lo comenzó a  escribir en 1952, durante su estancia en el Instituto de Ciencias; debido a su cercanía con los franciscanos pudo consultar el archivo del antiguo colegio.

 

Esta reciente edición es resultado de la colaboración y esfuerzo de diversas personas que tienen un gran amor por el Museo de Guadalupe, expresó Rosa María Franco Velasco, directora del recinto, tras comentar que han renunciado a las regalías: “Todo lo que se genere de ventas será guardado en un ‘cochinito’ para asegurar la publicación de la cuarta edición, pensando que la actual se agotará pronto, como sucedió con las anteriores, y así no esperar otros 44 años para tenerlo en las manos”.

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Atención a medios de comunicación

 

  Arturo Méndez

 

Suli Kairos Huerta Figueroa
Directora de Medios de Comunicación

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