Budismo en Corea. Foto: Melitón Tapia, INAH.

 

*** Con el título “Vida social y religiosa tradicional de Corea”, reúne 49 piezas consideradas Bienes Culturales Intangibles de esa nación

 

*** Esta nueva sección museográfica se suma en la difusión y valoración de la cultura de nuestros hermanos coreanos: Diego Prieto, director general del INAH


    

 

El Museo Nacional de las Culturas del Mundo (MNCM) abrió este jueves 5 de diciembre, una nueva sección de la sala permanente Corea. La tierra de la calma matutina, titulada “Vida social y religiosa tradicional de Corea”, en colaboración con el Centro Nacional del Patrimonio Intangible de Corea (NIHC) y la Embajada de la República de Corea en México.

 

La exhibición está conformada por 49 piezas que ilustran el estilo de vida y diversidad religiosa coreana, elaboradas por maestros artesanos, quienes han sido decretados como portadores de Bienes Culturales Intangibles de Corea del Sur.

 

Acompañado del embajador de la República de Corea en México, Sang-il Kim; del presidente de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, Sergio Mayer, y de Kim Yeonsoo, directora general del Centro Nacional de Patrimonio Intangible de la República de Corea; el antropólogo Diego Prieto, titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), expresó que “es un honor inaugurar en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, el cual celebra su 54 aniversario, esta nueva sección museográfica, que se suma en la difusión y valoración de la cultura de nuestros hermanos coreanos a la sala permanente de Corea que ya existía, con el bello nombre de ‘La tierra de la calma matutina’.

 

“Este trabajo museográfico no solo beneficia a la difusión de la cultura coreana en México, sino también enriquece profundamente a la cultura mexicana, la cual es diversa y encuentra sustento en sus pueblos originarios, pero al que se han sumado diversas culturas del mundo, afrodescendientes, europeas y, por supuesto, asiáticas.

“Los trabajadores del INAH nos sentimos particularmente hermanados con el Centro de Patrimonio Intangible de la República de Corea, creado en 2014 con el objetivo de preservar el patrimonio vivo de su país, pues también tenemos como una de nuestras tareas fundamentales, la preservación del patrimonio simbólico del país y el aliento a la Convención Internacional para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, proclamada en 2003 por la UNESCO, al que ambas naciones estamos suscritas. En el INAH estamos convencidos que las culturas no solo existen en los objetos, por bellos que sean, sino sobre todo en la acción de los hombres y mujeres, en sus saberes, creencias y vida espiritual”.

 

Durante sus palabras de bienvenida, la maestra Gloria Artís, directora del MNCM, explicó que hace tiempo se había acordado con la Embajada de la República de Corea ampliar la sala permanente dedicada a su país e, incluso, que se había designado un bello espacio del museo para ello. “Sin embargo, no fue sino hasta hace unas semanas cuando ese proyecto se hizo posible, gracias al invaluable apoyo del Centro Nacional del Patrimonio Intangible de la República de Corea, instancia que, para ello, proporcionó 49 piezas de enorme valía cultural, las cuales permanecerán en el museo durante algunos años.

 

“Así, nuestra sala permanente de Corea, nombrada ‘La tierra de la calma matutina’, crece a partir de hoy con una sección del mayor interés, y cuyo tema esencial es la ‘Vida social y religiosa tradicional’ de esa nación. Curada por la incansable y dedicada maestra Silvia Seligson, exhibe objetos tradicionales elaborados por maestros artesanos coreanos contemporáneos que han sido designados ‘Depositarios o portadores de Importantes Bienes Culturales Intangibles de Corea’.

 

“Los magníficos muebles, recipientes diversos, esculturas, pinturas e instrumentos musicales que se presentan en la muestra, dan cuenta de las distintas, originales y complejas técnicas empleadas por estos reconocidos artesanos en sus obras; dan cuenta, sobre todo, de su extraordinaria destreza, de su sensibilidad sin límites”, abundó la directora del recinto museístico.

 

En su intervención, y tras extender su felicitación al MNCM por su 54 aniversario, el embajador de la República de Corea en México, Sang-il Kim, expresó que la Sala de Corea “representa una ventana para que los visitantes puedan conocer más de su cultura. Como embajador, uno de mis mayores intereses es que los coreanos puedan saber más sobre el arte, la historia y lo bello que es México.

 

“No está de más reconocer que existen muchas similitudes culturales entre coreanos y mexicanos, en ambas culturas disfrutamos los festejos, los bailes y las canciones, hay mucha similitud dentro de nuestras gastronomías como el uso del picante, pero, sobre todo, entre coreanos y mexicanos apreciamos mucho el tiempo que pasamos entre amigos y familiares. Espero que la ampliación de la Sala Permanente de Corea contribuya a profundizar aún más el entendimiento mutuo de nuestras culturas, y así permitir que la amistad y hermandad que unen a Corea y México duren para siempre”.

 

En Corea del Sur, desde 1962, se ha fomentado la preservación de los bienes autóctonos, a través de la Ley de Protección de los Bienes Culturales, la cual contempla, entre otros aspectos, la designación de “depositarios o portadores” (poyuja) de Importantes Bienes Culturales Intangibles y el otorgamiento de becas y diversas prestaciones para fomentar su actividad. Estos depositarios tienen la obligación de transmitir sus conocimientos y técnicas tradicionales a aprendices y ayudantes, a quienes forman durante al menos cinco años. A la fecha han sido designados 132 Importantes Bienes Culturales Intangibles y 174 Depositarios.

 

En congruencia con dicho proyecto, en 2014, el gobierno coreano estableció en la ciudad de Jeonju, el Centro Nacional del Patrimonio Cultural Intangible, cuyas funciones son: coleccionar las obras de los artesanos y proporcionarles materiales, subvencionar proyectos socio-educativos, producir manuales escolares, folletos y videos, promover intercambios, exposiciones y representaciones, así como organizar concursos de artesanías y festivales locales cada año.

 

Así, en la nueva sección “Vida social y religiosa tradicional de Corea”, curada por la maestra Silvia Seligson, investigadora del MNCM, el Centro Nacional del Patrimonio Cultural Intangible proporcionó una muestra de objetos de la vida cotidiana surcoreana elaborados con técnicas tradicionales, como los soban (Bien Cultural Intangible No. 99), mesas-bandeja de uso múltiple en el hogar, que sirve a la vez como mesa individual para comer, bandeja para llevar los alimentos y las bebidas, escritorio y mesa de ofrendas en ceremonias rituales.

 

Asimismo, contiene una colección de norigae (Bien Cultural Intangible No. 22), compuesta por accesorios femeninos conformados por nudos (maedup) adornados con piedras preciosas, borlas y otros objetos con significado simbólico, que dentro de la tradición se conciben como un talismán y son heredados generacionalmente de suegras a nueras. También algunos jangdo (Bien Cultural Intangible No. 60), pequeñas dagas con funda que solían darse como regalo de bodas o en ceremonias de la mayoría de edad.

 

Hay recipientes de cerámica onggi (Bien Cultural Intangible No. 96), así como frascos de jade-nefrita (Bien Cultural Intangible No. 100), material que ha desempeñado un importante papel en la vida cotidiana y religiosa del pueblo coreano, desde tiempos remotos hasta la actualidad. Objetos de latón amarillo yugi (Bien Cultural Intangible No. 77), cuya elaboración requiere de un entrenamiento de cuando menos diez años.

 

En nuevo apartado de la sala también cuenta con mobiliario coreano que tradicionalmente, según los preceptos confucianos, diferenciaba los espacios para mujeres, con objetos ricamente adornados, y para varones, muebles austeros, y que se caracterizan por estar ensamblados con complejas junturas general, sin usar clavos ni pegamento para unir sus piezas, sino que son. También biombos, cómodas, alhajeros, cofres y telas con técnica de pintado dancheong (Bien Cultural Intangible No. 48), con incrustación de cuerno de buey (Bien Cultural Intangible No. 109), metálicas (Bien Cultural Intangible No. 64), con incrustación de madreperla (Bien Cultural Intangible No. 10) o con aplicación de hoja de oro (Bien Cultural Intangible No. 119).

 

Asimismo, se presentan algunos instrumentos musicales de los ritos confucianos y budistas, como las campanas de bronce pyeonjong, los tambores nogo y beobgo (Bien Cultural Intangible No. 42), y campanas ceremoniales budistas de hierro (Bien Cultural Intangible No.112). Además de esculturas de madera (Bien Cultural Intangible No. 108) y pinturas al fresco (Bien Cultural Intangible No. 48 y 118) de divinidades budistas.

 

La nueva sección de la Sala permanente Corea se presenta en la Sala Primer Nivel. El Museo Nacional de las Culturas del Mundo está ubicado en el número 13 de la calle Moneda, en el Centro Histórico, a una cuadra del Metro Zócalo.

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