Fototecas

Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General del INAH, durante su intervención. Foto Héctor Montaño INAH.

 

 

*** En cuatro décadas, el organismo se consolida como un centro especializado sin par, sostuvo Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General del INAH

*** En el marco del Decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas, se entregó la Medalla al Mérito Fotográfico a los maestros Agustín Jiménez (in memoriam),  José Luis Neyra y Rafael Doniz

A 40 años de haber comenzado funciones, la Fototeca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es hoy por hoy un organismo a la vanguardia en materia de resguardo, conservación, investigación y divulgación del patrimonio visual, no sólo a nivel iberoamericano sino mundial, expresó el antropólogo Diego Prieto, secretario técnico y encargado de la Dirección General de esta institución, al inaugurar en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, el Decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas.

Recordó que el 20 de noviembre de 1976, este espacio se constituyó formalmente con la recepción del Archivo Casasola en las instalaciones del Ex Convento de San Francisco, el primero de los 46 fondos con los que ahora cuenta. Cerca de un millón de piezas fotográficas —que cubren un arco temporal de casi 170 años— y más de dos mil autores representados, conforman el acervo que lo ha colocado como un centro especializado sin par.

En representación de Rafael Tovar y de Teresa, secretario de Cultura, y acompañado de Sergio Vergara Vergara, titular de Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Hidalgo, y de Leticia Perlasca, coordinadora nacional de Difusión del INAH, Diego Prieto reconoció el trabajo del equipo de la Fototeca Nacional, el cual se refleja en el aumento de sus usuarios, en 2015 recibió a más de 300 mil, y otros 150 mil consultan su catálogo en línea. Lo anterior refleja el interés creciente de los mexicanos en este que es su patrimonio fotográfico.

La Fototeca Nacional, dijo Juan Carlos Valdez Marín, director de la misma, es la más relevante de carácter público a nivel internacional: “Hay quien llama fototeca únicamente a un reservorio de fotografías, que es la definición, pero nosotros estamos al servicio del usuario y eso nos compromete a que la gente vea y comprenda que la fotografía es un patrimonio colectivo, de memoria de una sociedad”.

El primer día de actividades del Decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas tuvo su momento más emotivo con la entrega de la Medalla al Mérito Fotográfico a tres grandes personalidades: el fotógrafo vanguardista Agustín Jiménez (in memoriam), y los maestros José Luis Neyra y Rafael Doniz, quienes coincidieron en que el mayor regalo ha sido la oportunidad de ejercer este oficio al que deben vivencias únicas.

Neyra, con una vitalidad y lucidez envidiables a sus 86 años, espera aún tener la capacidad para “avanzar en lo que me falta por hacer”. Comentó que siempre ejerció la fotografía con libertad, sin consigna alguna ni interés monetario, ya que “los afanes del hombre deben estar por encima de ello”. Aunque en la actualidad ejerce la disciplina con cierta independencia respecto a los avances de la fotografía digital, dio a conocer que en el Museo Archivo de la Fotografía están por adiestrarlo en “los vericuetos de la digitalización”.

A nombre de los galardonados, Rafael Doniz compartió parte de sus experiencias en 45 años de oficio, registrando lo mismo la variada geografía y vestigios de antiguas culturas, que diversos grupos humanos, que han hecho de su vida un gozo acompañado de la cámara. La entrega de la Medalla al Mérito Fotográfico, expresó, es un doble privilegio, al recibirla junto con José Luis Neyra y el gran Agustín Jiménez, que estuvo “presente” a través de su hija María.

Las actividades del Decimoséptimo Encuentro Nacional de Fototecas, que se realizan en el Hotel La Joya, en Pachuca, comenzaron con una mesa dedicada a Las imágenes de la Fototeca Nacional en la producción editorial, y concluirán este 2 de septiembre, con conversatorio acerca de los 40 años de la Fototeca Nacional, en el que compartirán sus anécdotas David Maawad, Patricia Massé y Juan Carlos Valdez Marín.

También se realizarán las mesas tituladas Aportaciones recientes a la fotohistoria y La producción de la fotografía en la actualidad. En materia de exposiciones abrirá Huellas de plata. Una mirada al Archivo Casasola, en la Sala Nacho López de la Fototeca Nacional, una selección de imágenes de esta colección que abarca más de 70 años de memoria fotográfica.

Para los amantes de la fotografía, en la Galería Leo Acosta abrirá la muestra La casa que sangra, del fotógrafo guerrerense Yael Martínez, una serie de íntimos y simbólicos retratos que revelan las fracturas emocionales que sobrellevan los familiares de los desaparecidos y que él ha padecido en carne propia. Este trabajo fue reconocido con el segundo lugar del PHMuseum 2016 Grant, concurso que organiza el Photographic Museum of Humanity.

En tanto, en el Archivo Histórico y Museo de Minería se exhibirá Compendio de lo cotidiano. Nacho López fotógrafo, integrada por una veintena de impresiones poco o nada conocidas del autor, que brinda un acercamiento al ojo del fotógrafo ante el registro de lo cotidiano.

Entre las novedades editoriales que se darán a conocer en el encuentro está el número más reciente de la revista Alquimia, intitulada: Fototeca Nacional: memoria fotográfica de México.

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