Publican memoria de la primera mesa redonda; se presentará en el MNA. 

Olmeca: Balances y perspectivas. Memoria de la Primera Mesa Redonda es, para sus coordinadoras, la historiadora del arte, María Teresa Uriarte; y la olmequista Rebecca B. González Lauck, “un botón de muestra del estado actual de las investigaciones en torno del tema: ya sea si se define como civilización, cultura, estilo artístico, manifestación cultural u otra definición que se le pudiera aplicar”.

Debieron transcurrir 63 años después de la realización de la Mesa Redonda Mayas y Olmecas, auspiciada por la Sociedad Mexicana de Antropología, para que especialistas en lo olmeca volvieran a debatir, esta vez, en un encuentro organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Brigham Young (BYU), Utah, Estados Unidos

Además de la calidad editorial de los dos tomos que conforman la memoria, resulta una novedad la inclusión de tres DVD con las discusiones que los aproximadamente 35 expertos llevaron a puerta cerrada —luego de la exposición de sus ponencias—, en el Museo Nacional de Antropología (MNA), durante los días 10, 11 y 12 de marzo de 2005.

La doctora María Teresa Uriarte, especialista del Instituto de Investigaciones Estéticas (IIE) de la UNAM, una de las instancias responsables de la coedición, comentó que ésta refleja un trabajo riguroso, toda vez que algunos textos requirieron de hasta 11 revisiones para su tirada, lo que convertirá a la Memoria de la Primera Mesa Redonda Olmeca, en un referente para la publicación de este tipo de foros académicos.

Olmeca: Balances y perspectivas —coedición INAH-Conaculta-UNAM, Universidad Brigham Young y Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo— tendrá una amplia difusión. Este jueves 13 de agosto, en el Auditorio “Tláloc” del MNA, a las 19:00 horas, será presentado por sus coordinadoras: Teresa Uriarte y Rebecca B. González Lauck, además de Durdiҫa Segota Tomac, Annic Daneels Verriest y Eduardo Matos Moctezuma.

Asimismo, los siguientes jueves, 20 y 27 de agosto, será comentado en la Coordinación de Humanidades de la UNAM, Ciudad de México; y en el Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz, respectivamente. Mientras, el miércoles 9 de septiembre se prevé su exposición en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.

De acuerdo con María Teresa Uriarte, la concepción de lo olmeca como la “civilización madre” ha quedado rebasada a partir de diversas investigaciones, no obstante, se le considera la primera sociedad compleja de Mesoamérica, cuyos inicios pueden remontarse hacia el 1200-1300 a.C., en el área del Golfo de México, y que se ha denominado como su Zona Nuclear.

El debate sobre su definición, sea como cultura, estilo artístico u otro —dijo—, parte en cierta medida, de que no se ha encontrado un núcleo. “No existen dudas sobre Teotihuacan o Monte Albán, como centros rectores de los pueblos teotihuacano y zapoteca, pero en el caso de lo olmeca se hallan lugares como La Venta y San Lorenzo, que dadas sus características podrían ser señoríos y no corresponder al denominativo de núcleo”.

Lo que puede encontrarse, en su opinión, “es un intercambio ideológico simultáneo en Mesoamérica, que produjo rasgos similares”; de ahí que algunos textos de la memoria, indiquen el intercambio y evolución que presentaron algunas formas olmecas, en su contacto con la civilización maya.

La Primera Mesa Redonda Olmeca, que contó a su vez con el apoyo de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo (NWAF, por sus siglas en inglés), de la Universidad Brigham Young; versó sobre cultura y estilo; iconografía, arqueología, ideología y religión; territorio, y finalmente lengua y escritura.

Estos dos últimos aspectos fueron lo que ocasionaron una mayor controversia, incluso se maneja la hipótesis de que la lengua de los olmecas fue la llamada proto-mixe-zoque. Sin embargo, “es complicado consensuar, lo que necesitamos es contar con una buena cantidad de datos para su interpretación y eso se consigue mediante exploraciones arqueológicas”.

En ese sentido, la historiadora del arte comentó que se requiere trabajar las cronologías a partir de verificar la nomenclatura de la cerámica; y definir aún más el territorio de lo olmeca.

Olmeca: Balances y perspectivas, “representa la primera publicación de este carácter, en contener ensayos que involucran tantas áreas del conocimiento, no sólo se encuentra la perspectiva arqueológica. Esto demuestra que únicamente se puede avanzar en términos de proyectos multidisciplinarios”.

Teresa Uriarte, junto con Rebecca B. González Lauck, concluyen que “si acaso en 1942 la arqueología olmeca estaba ‘en pañales’, hoy en día no se podría decir —a pesar de los años transcurridos y la gran cantidad de estudios que se han llevado a cabo— que este campo de investigación esté en plena madurez”.

“Quizá el estado actual de la arqueología olmeca se asemeja más, en este momento de su historia, a una ´joven madurez´ donde aún existen considerables opciones y retos para su brillante desenvolvimiento”.

Atención a medios de comunicación

 

Gabriel Ulises Leyva Rendon

ulises_leyva@inah.gob.mx

Director de Medios de Comunicación


  Arturo Méndez

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Capilla abierta. Tlaxcala