Vista cenital de la Ofrenda 126, en la que se localizaron varios carnívoros que estuvieron en cautiverio. Foto: Tenoch Medina y Sergio Gaytán, cortesía PTM.
Israel Elizalde Mendez analizando los huesos de un felino. Foto: Erika Robles, cortesía PTM.
Columna vertebral de un lobo con una enfermedad articular en estado avanzado. Foto: Mirsa Islas, cortesía PTM.
Esqueleto ataviado de un lobo mexicano que padeció osteoartritis severa antes de ser colocado en la Ofrenda 125. Foto: Mirsa Islas, cortesía PTM.
Fractura regenerada en un hueso del ala de un águila real. Foto: Mirsa Islas, cortesía PTM.
Vivario de Tenochtitlan representado en el Códice Florentino, libro VIII, folio 30v.
Huesos de las patas de un águila que presentaba una enfermedad infecciosa grave. Foto: Mirsa Islas, cortesía PTM.