• El equipo del arqueólogo Ivan Šprajc inspeccionó lo que debió ser un centro regional importante, dada la extensión de 1 km² de su núcleo
• Ubicado en la Reserva de la Biosfera Balam Kú, sus orígenes parecen remontarse a 2,500 años, aunque mantuvo ocupación hasta 600-900 d.C.
Escárcega, Camp.- La espesa fronda de la Reserva de la Biosfera Balam Kú cobija los vestigios de El Yesal, una de las urbes más grandes de las Tierras Bajas Mayas Centrales que, por primera vez, ha sido motivo de una inspección gracias al proyecto que dirige el profesor del Centro de Investigaciones de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes, Ivan Šprajc, para reconocer esta área poco prospectada por la arqueología.
Tras una primera etapa, que dio con el descubrimiento de Minanbé, su equipo se trasladó al sitio para cumplir con otro de los objetivos de la temporada de campo, la cual fue avalada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
“A pesar de que es un centro extenso, pues su área monumental cubre más de un kilómetro cuadrado, El Yesal solo había sido visitado en breves periodos por algunos investigadores. Nunca se había realizado una exploración detallada.
“Evidentemente, es una de las ciudades mayas más grandes de las Tierras Bajas Centrales”, manifiesta Šprajc, quien ya había observado la magnitud y distribución del asentamiento mediante los modelos digitales de elevación, derivados de los datos de escaneo láser aerotransportado (LiDAR) con que contaban.
La inspección fue consensuada con la comisaría ejidal de Silvituc y la autoridad de la Reserva de la Biosfera Balam Kú. Ésta, destaca su responsable, el ingeniero forestal Rodolfo Pineda Pérez, forma parte del Corredor Biocultural Gran Selva Maya instaurado en 2025, que aúna áreas protegidas de Belice, Guatemala y México, de ahí la importancia de incorporar el componente arqueológico en su concepción.
De las labores desarrolladas destaca el registro con fotogrametría de una estela, la cual, pese a su degradación, apunta el epigrafista Octavio Esparza Olguín, del Centro de Estudios Mayas de la Universidad Nacional Autónoma de México, mediante su modelo tridimensional se distinguen elementos del gobernante representado en ella, como una especie de bastón y el tocado de Yopaat, dios maya de la tormenta, que pudo estar ligado al nombre del personaje.
Orígenes tempranos
Los arqueólogos Quintín Hernández Gómez, Vitan Vujanović, Israel Chato López y Atasta Flores Esquivel recorrieron el sitio, yendo del núcleo monumental a algunos conjuntos periféricos.
En el extremo sur del área nuclear sobresale una voluminosa acrópolis. Se trata de una plataforma de planta cuadrada (de 150 metros por lado), que se eleva hasta 15 metros sobre el terreno natural y sostiene cuatro basamentos piramidales.
De acuerdo con Flores Esquivel, “en su concepción arquitectónica y espacial, la Gran Acrópolis de El Yesal guarda similitudes con otros sitios, por ejemplo, con Edzná, pero en su época petenera, del periodo Clásico Temprano o, incluso, de épocas anteriores, que van hasta el Preclásico Tardío y Medio”.
El basamento piramidal más alto de la Gran Acrópolis alcanza 27 metros sobre el nivel superior de la plataforma, ahí, el arqueólogo Chato López excavó un pozo de sondeo. Su colega Flores Esquivel hizo una operación similar en la pirámide de la Acrópolis Norte, que la encara.
Ambos sondeos arrojaron restos cerámicos de las fases Chicanel y Mamom que, a espera de ser analizados por la experta Sara Dzul Góngora, refieren que el complejo de El Yesal podría tener sus orígenes hace 2,500 años, entre los periodos Preclásico Medio y Tardío (600-500 a.C.-200 d.C.).
A su vez, los arqueólogos Quintín Gómez y Vujanović realizaron prospecciones en el sector norte, hacia donde creció el asentamiento en el Clásico Tardío (600-900 d.C.), al construirse extensas nivelaciones y edificios monumentales en torno a plazas y patios. Los conjuntos periféricos, ubicados en cerros, poseen terraplenes y terrazas que jugaron un papel defensivo.
Otro de los resultados en campo fue la localización, a un costado de la Gran Acrópolis, de lo que han denominado conjuntos anidados: estructuras bajas, alargadas y estrechas, dispuestas en círculos o rectángulos concéntricos (similares al complejo Chiik Nahb, en Calakmul), que sugieren debieron fungir como mercados.
Con esta prospección, finaliza Šprajc, se sientan bases para investigar a fondo El Yesal, un centro regional importante, el cual pudo interactuar con sitios como Calakmul, Balamkú o Uitzilná, documentado por este mismo proyecto, en 2007.
Enlace a video: https://youtu.be/mkcdAhsSO5Q?si=EXUkmS8tCOpGLpe3
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