Significado

El vocablo Cuetlajuchitlán viene del náhuatl y significa “lugar de flores rojas” o “lugar de flores marchitas”. Los lugareños también conocen el lugar como “Los Querendes”.

 

Importancia Cultural

Se desconoce quiénes fueron los habitantes del lugar, aunque por su temporalidad, en un principio fue contemporáneo a la presencia de rasgos olmecas en Guerrero y hacia la parte final de su ocupación, se incluyó en la esfera de la cultura mezcala.

Cuetlajuchitlán es un sitio con una larga secuencia ocupacional que abarca por lo menos 11 siglos, desde el asentamiento de los primeros habitantes del sitio, quienes alrededor del 800 a.C. formaron una pequeña aldea, la cual creció y floreció hasta el año 200 d.C. en el periodo Clásico Temprano, convirtiéndose en un complejo centro urbano en el noroeste del estado de Guerrero. En esos años, sus pobladores originales emigraron, posiblemente a las márgenes del río Mezcala, siendo reocupado el lugar por nuevos habitantes, quienes edificaron viviendas sencillas en los antiguos espacios públicos, para abandonar totalmente el lugar en el año 300 d.C.

Para principios de Clásico (100 d. C) Cuetlajuchitlán poseía una traza planificada y una distribución arquitectónica compleja en la que se construyeron pasillos enlajados, grandes plataformas, conjuntos habitacionales y probablemente talleres; todos estos manufacturados con grandes bloques alargados y grandes cilindros de cantera tallada que son los tambores que componen el fuste de las columnas.

Dada la cercanía del sitio con el área cultural del actual estado de Morelos, no es extraño pensar que Cuetlajuchitlán pudo haber tenido contactos culturales y comerciales con los pobladores de dicha región, los cuales tenían una estrecha relación con Teotihuacán, la gran metrópoli del Altiplano Central, además de mantener interacción con otras regiones del estado de Guerrero como la Región Centro.

En el año de 1991 fue descubierto Cuetlajuchitlán por la construcción de la autopista Cuernavaca-Acapulco, al ubicarse el trazo carretero sobre los vestigios arqueológicos. Su hallazgo originó las exploraciones de Rubén Manzanilla y Arturo Talavera quienes excavaron 2 de las 35 hectáreas que conforman el sitio. La zona arqueológica se halla sobre el túnel de Los Querendes de la autopista.

 

Acceso

Se llega por la Autopista del Sol o por la Carretera Federal de Iguala desde Huitzuco, para llegar a la caseta de cobro de Paso Morelos. De ahí se llega a este poblado mencionado y se sigue por un camino de terracería. También se puede acceder fácilmente por el carril de la autopista que va de Acapulco a México, donde recientemente CAPUFE habilitó una bahía de estacionamiento, a 200 metros al norte del túnel de Los Querendes.

Se ubica en la porción norte del estado de Guerrero, ya en las cercanías con el estado de Morelos, en el municipio de Huitzuco de los Figueroa, en la comunidad de Paso Morelos.

 

Servicios disponibles en la zona: La zona cuenta con recepción, estacionamiento, sanitarios, una sala introductoria y área para consumo de alimentos. Tiene entrada libre.

 

Horario: lunes a domingo de 09:00 a 17:00 horas.

 

Recomendaciones: Se requiere ropa cómoda, zapatos para caminar por veredas y sombrero o gorra. La zona arqueológica se encuentra alejada de la comunidad, por lo que deben preverse alimentos y líquidos que vayan a requerirse para la visita, ya que el recorrido se hace bajo los rayos del Sol.

 

Contacto: Centro INAH Guerrero, teléfonos 747 4 71 71 21 y 4 72 00 35

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