Arquitectura, comercio y biodiversidad maya: Comalcalco
Ciudad maya cardinal durante el periodo Clásico (200 a.C. al 950 d.C.), la Zona Arqueológica de Comalcalco se caracteriza por la emblemática estructura de sus tres sistemas constructivos, que constan de tierra compactada con revestimiento de estuco de concha de ostión y con un recubrimiento de ladrillos de manufactura irregular, algunos prolijamente grabados con inscripciones, motivos antropomorfos y zoomorfos.
Ubicada en Tabasco, este punto de intercambio cultural y económico se reconocía desde la antigüedad como zona productora de cacao, así como de vasijas y figurillas que exportaba a sitios distantes.
De su Plaza Norte, destaca el Templo I, basamento escalonado que remata en un espacio de dos cuartos de mampostería. De la decoración que adornaba su fachada, sólo se conservan algunos modelados en la esquina sureste, donde destaca un batracio alado y la parte inferior de varias escenas. En su extremo superior, se localiza un cráneo de basalto de la diosa lx-Pakal-Tuun, la «Señora Escudo Cráneo», una de las deidades más importantes de la antigua Joy' Chan, nombre original que recibía esta ciudad y, en lengua ch 'olana, se traduce como «cielo enrollado».
Además, su biodiversidad exuberante es distinguida por ecosistemas tropicales, ríos y lagunas. Su entorno alberga una diversa flora y fauna, incluyendo varias especies de aves, peces, mamíferos y reptiles, como el aspoque (Ctenosaura similis) o iguana de cola espinosa que se muestra en la imagen, reptil de gran tamaño, caracterizado por su hostilidad y territorialidad.