Cantos, colores y chinelos en el Carnaval de Yautepec, Morelos
Más que una celebración, los carnavales en Morelos representan una tradición viva que une a las comunidades en torno a su identidad y patrimonio. Esto sucede también en el Carnaval de Yautepec, que suele realizarse entre los meses de febrero y marzo, al ser una fiesta vinculada al calendario litúrgico de la Iglesia Católica y que, según algunos cronistas, dio inicio en 1880.
Una de sus tradiciones más simbólicas es la del llamado «brinco del chinelo», baile que se caracteriza por los saltos continuos al son de la banda, donde músicos, artesanos, vecinos y, por supuesto, comparsas de chinelos recorren alegremente colonias y barrios, dejándose llevar por el ambiente festivo.
La vestimenta de chinelo de Yautepec, una de los tres estilos que hay en el estado, resalta por su alta saturación visual, con estridentes bordados de chaquira y lentejuela detallados en canutillo, que pueden incluir figuras prehispánicas multicolor montadas a la túnica, en los colgantes de las mangas y del sombrero alto y delgado, también elaborado manualmente, lo que garantiza su resistencia durante la dinámica enérgica de la festividad, también decorado con diferentes motivos y plumas de avestruz.
Con el paso del tiempo, los elementos que componen estos atuendos han ido cambiando e, incluso, adoptando elementos de la cultura popular en su estructura, lo que resalta el talento y creatividad de las y los artesanos, que mantienen vigente una de las expresiones culturales más representativas del estado, surgida a partir de satirizar los atuendos que portaban los conquistadores y evangelistas europeos.