Chichén Itzá: Arquitectura, cosmovisión y deporte
Fundada alrededor del siglo VI, Chichén Itzá se consolidó como un importante centro político, económico y religioso maya. Sus templos monumentales y estructuras dedicadas a la observación de los astros son testigos de la grandeza de esta urbe sagrada. La impresionante arquitectura que aún puede observarse en la zona fue cuidadosamente diseñada para armonizar con su cosmovisión.
Destaca la Gran Cancha de Juego de Pelota ubicada en la esquina noroeste de la plaza principal por ser la de mayores dimensiones de Mesoamérica, con medidas de 120 por 30 metros. Se encuentra formada por dos elevados muros paralelos, en cuyo centro se encuentran empotrados un par de marcadores de piedra con representaciones de dos serpientes emplumadas entrelazadas, además de unas banquetas adornadas con bajorrelieves.
La cancha cuenta con un edificio en cada extremo: Templo Norte y Templo Sur. Al interior del Templo Norte se localiza un panel con relieves que muestran distintas escenas en las que participan más de 40 personajes.
Sobre el extremo sur de la plataforma este se encuentra el Templo de los Jaguares, en cuya parte posterior se encuentra una cámara esculpida; en ella se observan representaciones polícromas de guerreros, sacerdotes y de multitud de animales y plantas acuáticas, reforzando el carácter religioso de esta actividad ancestral.