Chinelos en Chapultepec: ofrenda de Santa Rosa Xochiac en el MNA
Al ritmo de la música, la comparsa de chinelos danzaba en el patio central del Museo Nacional de Antropología. En medio de la algarabía, el pasado 25 de octubre quedó oficialmente inaugurada la tradicional Ofrenda-Exposición de Día de Muertos de este recinto que, como cada año, abrió sus puertas para que una comunidad originaria compartiera sus costumbres en torno a la festividad.
En esta ocasión, el homenaje se rindió a Santa Rosa Xochiac, pueblo originario de la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México. La ofrenda está dedicada a la memoria de Gonzalo Ramírez González, fallecido en 2024, quien fundó hace 52 años la comparsa de chinelos de la comunidad.
Con la participación activa del pueblo, el montaje simula una vivienda tradicional con techo a dos aguas, en cuyo interior se colocó un altar de tres niveles, complementado con dos arcos florales, un tapete de aserrín y una campana, cuyo repique convoca a las ánimas.
En Santa Rosa Xochiac, el ritual de Día de Muertos comienza al mediodía del 1 de noviembre, cuando se toca la campana de la iglesia para avisar que es momento de abrir las puertas de los hogares para que entren las ánimas. Desde el interior, las personas llaman a sus difuntos.
Una vez que esto ocurre, cualquier persona puede ingresar al hogar con una cera para el difunto a quien se dedica la ofrenda, a fin de que reciba una luz que alumbre su camino. Después, se comparten alimentos con las visitas.
Con 22 años de tradición, este espacio museístico repite está actividad como parte de las labores sustantivas del INAH: contribuir a conservar y difundir estas costumbres para que el público conozca lo que se hace en otros lugares y sus prácticas no desaparezcan.