Chinelos: Sátira, resistencia y creatividad en Morelos
El Carnaval en Morelos es una tradición viva vinculada al calendario litúrgico de la Iglesia Católica, que se celebra entre febrero y marzo. Uno de sus principales personajes es el chinelo, con cuyo famoso brinco dota de energía a la comunidad y la celebración se vuelve parte de la identidad local.
Durante este periodo, los pueblos del estado inician los preparativos para los festejos: comparsas de chinelos, músicos y artesanos alistan banderas, trajes e instrumentos para brincar por barrios y colonias al son de la banda, en un ambiente festivo que recorre calles enteras.
En sus inicios, este era un momento especial en que se podía trastocar el orden social, y los indígenas lo aprovechaban para burlarse de los españoles y de los representantes de la Iglesia mediante disfraces exagerados y parodias de sus costumbres.
La vestimenta es distintiva y alude a esa mofa hacia los extranjeros. Destaca por su saturación visual: túnicas largas y coloridas, generalmente adornadas con intrincados bordados y lentejuelas, y la icónica máscara de tela con grandes bigotes, barbas y rasgos exagerados, caricaturesca y festiva. El sombrero también reviste un carácter especial: elaborado manualmente para resistir la dinámica de la festividad, suele adornarse con plumas de avestruz y otros motivos llamativos.
Con el tiempo, los elementos del atuendo han ido cambiando e incluso adoptando motivos de la cultura popular, lo que resalta el talento y creatividad de las y los artesanos que mantienen vigente una de las expresiones culturales más representativas del estado.
Así como el brinco del chinelo nos recuerda que la identidad morelense se ha construido desde el trabajo artesanal colectivo, el próximo recorrido de Paseos Culturales INAH nos invita a descubrir otra forma de esa misma creatividad: la de una Cuernavaca que se reinventó como epicentro de la modernidad en el siglo XX. Acompáñanos en el recorrido «La otra cara de la eterna primavera», el próximo 25 de octubre, con la guía experta de la Historiadora Nelly Ramírez Delgado.