El águila pescadora de El Meco, Quintana Roo: Patrimonio biocultural
Además de ser parte del patrimonio cultural arqueológico del sur de México, El Meco, ubicado en la costa norte de Quintana Roo, es un sitio en el que diversas especies encuentran refugio. Tal es el caso de esta águila pescadora (Pandion haliaetus), a la que con frecuencia se le puede ver sobrevolando el sitio y, en ocasiones, posada sobre algún lugar muy alto, donde suelen construir grandes y cómodos nidos, que reutilizan y acondicionan cada año.
Conocida en maya como Cóot o Ch'úuy, esta ave costera accipitriforme de gran tamaño era valorada y respetada por su conexión directa con el mundo marino, al vivir en zonas con acceso al mar, áreas lagunares y zonas de manglar, de donde obtienen su alimento. Se trata de una especie residente en Quintana Roo, pues se reproduce y crece en el mismo sitio durante todo el año.
Su coloración es blanca con tonos marrones: los machos cuentan con tonalidades más claras y las hembras, más oscuras; además, destacan sus dedos de gran extensión, con garras redondeadas y que, al igual que los búhos, son las únicas aves que tienen dedo exterior reversible, lo que les facilita sujetar a sus presas. Por tratarse de un ave pescadora, tiene la posibilidad de cerrar sus fosas nasales cuando realiza inmersiones para cazar.
Sobre el hábitat de esta ave en particular, El Meco, en la ciudad de Cancún, limita al oeste con el área natural protegida Chacmochuch, y al este con el mar Caribe. Por su localización, justo en la bahía de Isla Mujeres, es muy probable que haya tenido un papel relevante en la ruta de navegación maya a lo largo de toda la costa.