El ciclo ancestral de la vida. La Mariposa Monarca
Entre los meses de noviembre y marzo, millones de mariposas monarca comienzan su épica travesía desde las heladas tierras canadienses hasta templados bosques que van de Michoacán al Estado de México, para completar su ciclo vital de cada año. Por coincidir su arribo con el de las celebraciones en honor a los difuntos, así como sus colores con los de la flor de cempasúchil, se le ha asociado con el viaje que realiza el alma de los muertos al mundo de los vivos en esas fechas.
Pueblos originarios como los mexicas, teotihuacanos, mixtecos, mazahuas, purépechas y otomíes han tejido este fenómeno natural en su cosmovisión y le han rendido homenaje en diversas representaciones artísticas. Su épica jornada no sólo maravilla y embellece con su cálido desfile celestial, también contribuye a la fertilización de nuestros bosques y a mantener el equilibrio ambiental, motivo por el que la Reserva de la Biósfera de la Mariposa Monarca fue inscrita como bien natural en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, reconociendo su valor universal.
El ejemplar de Danaus plexippus que aquí mostramos en su etapa larvaria, corresponde al pequeño santuario de flora y fauna que se ha implementado dentro de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) "Manuel del Castillo Negrete", atendido y aprovechado por su comunidad de docentes y alumnos, una prueba más de que nuestro patrimonio natural y riqueza cultural son dos alas de un mismo vuelo.