El Códice Azcatitlan: historia de un largo retorno
El peregrinaje del códice Azcatitlan a lo largo del tiempo es propio del contenido que resguarda. También conocido como «Histoire mexicaine», narra el viaje del pueblo mexica desde la salida de su lugar de origen, Aztlan (ca. 1168 d.C.), hasta los acontecimientos de la Conquista y los primeros años de la etapa colonial.
Su título actual fue dado por Robert H. Barlow a partir del topónimo «Ascatitla», escrito junto a un cerro visible que se ubica en Aztlan. Elaborado presuntamente entre finales del siglo XVI y principios del XVII, su importancia radica en que combina el sistema pictórico prehispánico con el europeo. Su formato de libro europeo apaisado consta de 25 fojas y su estado de conservación es muy bueno, gracias al uso de papel de gran calidad y a la restauración practicada en 1959.
Su historia comienza con la famosa colección de códices de Lorenzo Boturini Benaducci (1702-1755). Tras diversos avatares acaecidos entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del siguiente, este acervo llega mermado a manos de Joseph Marius Alexis Aubin (1802-1891), quien la trasladó a París en 1840 y se dedicó a traducir, estudiar y publicar los documentos. En 1889, vende su colección a Eugène Goupil, por intercesión de Eugène Boban, quien preparaba entonces un catálogo publicado en 1891. A pesar de los esfuerzos del gobierno mexicano por adquirir la compilación, a la muerte de Goupil, su viuda donó parte del acervo a la Biblioteca Nacional de Francia en 1898, dónde el Códice Azcatitlan ha permanecido bajo resguardo en el Fondo de Manuscritos Mexicanos.
Es hasta ahora que, en el marco de las actividades celebradas por el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia, se inauguró la exposición del Códice Azcatitlan. Se trata de un acuerdo de traslado temporal, resultado del encuentro entre la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y su homólogo francés Emmanuel Macron, en noviembre de 2025, en el que el Códice Azcatitlan original se presentará en el Museo Nacional de Antropología, hasta diciembre de 2026, mientras que el Códice Boturini se exhibirá en la Biblioteca Nacional de Francia.