El descanso de los muertos: Mitla
Enclavada al norte del Valle de Tlacolula, la zona arqueológica de Mitla se caracteriza por las ricas decoraciones de mosaicos de roca caliza que forman grecas en las fachadas de salones y muros interiores en tres de sus conjuntos; sello distintivo del linaje zapoteca que habitó ahí tras la caída de Monte Albán.
Mientras que los nahuas lo rebautizaron como Mictlán, que significa «lugar de los muertos», su nombre en zapoteco es Lyobáa, interpretado como «lugar de descanso», «lugar donde abundan cadáveres», «tumba» o «sepultura», según los investigadores.
Este sitio cobró gran importancia en el siglo IX, alcanzó su apogeo hacia el año 1200, y conservó su privilegio en el valle de Tlacolula hasta la Conquista. De su antiguo esplendor, queda evidencia en cinco conjuntos de arquitectura monumental: el Grupo del Norte, el Grupo de las Columnas, el Grupo del Arroyo, el Grupo del Adobe o del Calvario y el Grupo del Sur.
Los dos últimos proceden de una época anterior y se asemejan en estilo a Monte Albán, por sus plazas delimitadas por palacios erigidos sobre plataformas; en tanto que los otros tres se conforman por tres patios cuadrangulares intercomunicados por pasillos.
En varios lugares se advierten aún restos de pintura, sobre todo roja, elemento que ha derivado en observaciones de importantes investigadores, como Leopoldo Batres o Alfonso Caso, apuntando a que es una zona donde abundó la pintura mural, de la que se conservan significativos vestigios.