El Monstruo de la Tierra que vela por el Tabasqueño, Campeche
Una extraordinaria fachada zoomorfa ejecutada en mosaicos de piedra personifica el rostro petrificado de Itzamná sobre el Palacio-Templo, estructura principal de la Zona Arqueológica «Tabasqueño», en Campeche, que manifiesta notables características de la arquitectura Chenes (650-850).
También conocido como Monstruo de la Tierra, esta deidad de fauces abiertas en forma de ik, signo asociado al Sol y relacionado con el aliento y la vida, se consideraba creador de la existencia, así como soporte del cosmos en la cosmogonía maya. De naturaleza cuatripartita, su residencia era celestial, desde donde dictaba todos los designios.
Este edificio cuenta con una amplia escalinata central y diez habitaciones: ocho distribuidas en el primer nivel y dos en el segundo. En la parte superior, se conserva el aposento del templo que mira hacia el norte.
Se cree que la concentración de arquitectura monumental y la presencia de esculturas e inscripciones jeroglíficas es prueba fehaciente de que fue un asentamiento cardinal en la región, al ser escasos los sitios Chenes que cuentan con estos elementos.