Juego de pelota en Yagul: Una cancha sagrada zapoteca
La naturaleza e importancia del juego de pelota prehispánico fue tal, al relacionarse con la guerra, el sacrificio y la renovación del cosmos, que se extendió desde la región maya hasta el actual estado de Arizona, en Estados Unidos.
El juego de pelota de Yagul es el segundo más grande de Mesoamérica, después del de Chichén Itzá, en Yucatán; aunque se desconocen los pormenores sobre la realización del juego en el área oaxaqueña.
Esta cancha en forma de I, con taludes y accesos bien delimitados, se construyó entre los años 500 y 900 de nuestra era.
Se sabe que las canchas oaxaqueñas no tenían aros; en su lugar, se usaron marcadores de piedra con la representación del nahual de gobernantes antiguos.
La ciudad de Yagul, «árbol o palo viejo» en zapoteco, asentada sobre una colina en el Valle de Tlacolula, al oriente de la Ciudad de Oaxaca, surgió como centro rector en la zona tras el declive de Monte Albán, hacia 850.
Los antiguos habitantes de la región construyeron una serie de plataformas comunicadas sobre los cerros que rodean la meseta de Caballito Blanco, donde erigieron las pirámides, palacios, sepulcros y este gran juego de pelota, edificaciones que, en su tiempo, fueron pintadas de rojo sobre una fina capa de estuco.