La Casa de los Cuatro Reyes de Balamkú
En las entrañas de la selva del sur de Campeche se encuentra Balamkú, un antiguo asentamiento maya. Sus vestigios documentan una ocupación que comenzó durante el Preclásico Medio y se prolongó hasta el Clásico Terminal. El sitio fue reportado en 1990 por el arqueólogo Florentino García Cruz y es reconocido particularmente por el friso de estuco modelado y policromado que decora la Subestructura I del Grupo Central.
Este friso, elaborado durante el Clásico Temprano, constituye el elemento más conocido de Balamkú. La estructura que lo contiene, denominada Casa de los Cuatro Reyes, presenta una fachada decorada con una compleja composición iconográfica. El friso mide 16.80 metros de largo por 1.75 metros de alto y alterna cuatro escenas de accesión con tres figuras de jaguar.
En las escenas de accesión, los gobernantes aparecen sentados sobre tronos, asociados con animales y con grandes mascarones cauac, cuyos rasgos corresponden al monstruo de la tierra. La composición incorpora también motivos relacionados con el agua y la vegetación. Baudez relaciona los cuatro mascarones con las cuatro direcciones del mundo y vincula los jaguares híbridos con el ámbito nocturno y subterráneo.
El programa iconográfico integra representaciones de la tierra, el agua, la vegetación y el inframundo con imágenes de la autoridad gobernante. La estructura fue cubierta posteriormente por otra construcción, cuyos rellenos protegieron el friso y favorecieron la conservación de sus formas y restos de policromía hasta su descubrimiento.