Luz, libertad e identidad: La Victoria Alada de Reforma
Testigo de la historia de la Ciudad de México por más de un siglo, este famoso monumento de 45 metros de alto, es un símbolo de libertad, autonomía y sentido de pertenencia, tanto para los habitantes de la capital mexicana, como para la nación.
Inspirada en la Niké de Samotracia, escultura de la antigua Grecia perteneciente a la Escuela de Rodia del periodo helenístico, la Victoria Alada, con sus grandes alas extendidas al cielo, su corona de laurel y una cadena rota, es la expresión del triunfo del pueblo mexicano sobre el imperio español a inicios del siglo XIX.
Rebautizada coloquialmente como «el Ángel», se inauguró en 1910 por el entonces presidente Porfirio Díaz, para conmemorar el Centenario del Inicio de la Guerra de Independencia de México. A partir de 1925, se convirtió también en un mausoleo para los héroes más importantes de esa guerra.
Ubicado en Paseo de la Reforma, su columna es de acero recubierta de cantera, con anillos que llevan nombres de héroes nacionales; mientras que su pedestal está compuesto por las esculturas alegóricas de la Ley, la Justicia, la Guerra y la Paz; así como representaciones de mármol de los insurgentes. Se adorna también de una escultura de bronce de un león con un niño, simbolizando al pueblo mexicano fuerte en la guerra y noble en la paz.
Su creador fue el importante arquitecto Antonio Rivas Mercado, mientras que las esculturas y bajorelieves fueron diseñados por el italiano Enrique Alciati. Aunque se creía que había utilizado el rostro de su hija, Antonieta Rivas Mercado, como inspiración para la Victoria Alada, este mito dista de la realidad, al haber nacido ella en 1900 y la construcción de la pieza en 1902.
No obstante, en la entrada del monumento está tallado en un medallón el rostro de una mujer con un gorro frigio, que, en este caso, se trata de Alicia, la hija mayor del arquitecto Rivas Mercado.
Si bien, con el tiempo ha enfrentado daños por el tiempo, los sismos y el vandalismo, y algunas de sus piezas originales han sido removidas requiriendo intervenciones significativas, «el Ángel de la Independencia» es más que un monumento: es un punto de unión nacional, símbolo de libertad y memoria histórica.