Luz sobre el manantial milagroso de Ocotlán
Ubicada aproximadamente a medio kilómetro de la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán, en la Zona de Monumentos de la Ciudad de Tlaxcala, esta capilla resguarda el manantial milagroso vinculado al origen de la Virgen de Ocotlán.
Según la tradición, en febrero de 1541, en plena epidemia de viruela, la Virgen María se apareció al indígena Juan Diego Bernardino en el cerro de San Lorenzo y le indicó un manantial de agua curativa para sanar a su pueblo de Santa Isabel Xiloxolchitla. En ese mismo mensaje, le encomendó buscar su imagen dentro de un ocote, la que hoy se venera en la Basílica de Ocotlán.
Para proteger el ojo de agua, se levantó primero un muro a finales del siglo XVII y principios del XVIII. Posteriormente, entre 1892 y 1896, se construyó una capilla de planta cuadrada donde los fieles bebían el agua directamente del subsuelo. La edificación actual, de planta octagonal y estilo ecléctico con reminiscencias neoclásicas, data de las primeras décadas del siglo XX.
Al interior, conserva pinturas populares que narran la aparición. Para los fieles, beber el agua del Pocito sigue siendo símbolo de sanación.
Recientemente, la Secretaría de Cultura, a través del Centro INAH Tlaxcala, y el Gobierno del Estado iluminaron arquitectónicamente la Capilla y la Calle del Agua Santa con 165 luminarias LED, como parte de la revalorización del conjunto religioso de Ocotlán. Te invitamos a conocer más en nuestro Boletín.