Parroquia de San Francisco del Rincón: símbolo de fe, trabajo y tradición en Guanajuato
Fundado el 20 de enero de 1607 bajo el nombre de San Francisco del Tule por familias otomíes, San Francisco del Rincón cuenta con una de las parroquias más antiguas de Guanajuato. De estilo ecléctico, la construcción de la Parroquia de San Francisco de Asís se realizó entre 1694 y 1783; mientras que su distintiva torre fue añadida en el siglo XIX.
Su planta es de cruz latina, compuesta por la nave, el crucero y el presbiterio. En el crucero, se levanta una bóveda sobre pechinas de media naranja de base octogonal con ocho lunetos ovales. La nave está cubierta en su interior mediante bóvedas de arista ornamentadas con pinjantes al centro, soportadas por pilastras. La fachada está compuesta por el machón de la torre, la torre, una portada labrada en cantera y un cubo al lado derecho, con ventana cuadrada al centro.
Este recinto religioso es considerado un sitio cardinal para una población que, en sus inicios, era una república de indios, con autonomía para asuntos internos, bajo la administración de la Alcaldía mayor de Los lagos para cuestiones externas y tributarios. En 1820, es abolida la república de indios y transformada en Ayuntamiento, bajo la legislación española de la Constitución de Cádiz. Finalmente, el 22 de marzo de 1867, fue reconocido como municipio de San Francisco del Rincón.
Aunque su fabricación se remonta al siglo XVIII, es a lo largo del siglo XIX que la localidad se consolida como un punto importante en la producción artesanal de sombreros, exportando a todo el país, tradición que la ha hecho merecedora del título “Capital Mundial del Sombrero” y sede de la Feria Nacional del Sombrero, que resalta la identidad de la región.
Destaca, sobre todo, su arquitectura colonial reflejada en los edificios emblemáticos y templos, donde la cultura local se vive en sus tradiciones y festividades, enraizadas profundamente en la fe católica; entre ellas, la celebración de San Francisco de Asís, patrono de la localidad, además del aniversario de su fundación, con la tradicional Quema de Brujas, evento que recuerda la historia de dos mujeres que, acusadas de practicar artes macabras, habrían de ser cremadas de forma pública, sin que esta ejecución se llevara realmente a cabo.