San Juan Bautista, Cuautinchán, hogar del retablo más antiguo de México
El retablo más antiguo en México, y uno de los tres más antiguos en América, se resguarda en el ex convento franciscano de San Juan Bautista en Cuautinchán, Puebla. Realizado originalmente para el monasterio de San Francisco, en la ciudad de Puebla, esta imponente obra se infunde en el estilo plateresco pictórico, con clara influencia de la retablística castellana del siglo XVI.
Llegó al templo de San Juan Bautista a partir de 1601, tras una breve estancia en el convento de Tehuacán. Su realización en madera se le atribuye al pintor Nicolás Tejeda de Guzmán y al escultor Pedro Brizuela en 1570, con retoques posteriores de Juan de Arrué.
El conjunto conventual se ubica cerca de la capital poblana y forma parte del llamado “triángulo de oro”, junto a los inmuebles religiosos de Tepeaca y Tecali. De arquitectura mayormente renacentista, se compone por un atrio, el templo, el convento, el portal de los peregrinos, la huerta y el cementerio.
De fachada sobria, la estructura total del conjunto novohispano tiene 80 metros de ancho, 143 metros de largo, 20 metros de alto y 27 metros de cúpula. Fue concluido en 1590, y diseñado por el arquitecto Francisco Becerra, buscando un aspecto similar al de las fortalezas medievales europeas.