Yä jätzi heidi yätämfø: La creación del bordado Tenango
Se conoce como Tenango a un estilo de arte textil para la representación de la imagen realizada mediante bordado a mano, practicado por artesanas y artesanos de Tenango de Doria, Hidalgo, región habitada por comunidades de habla ñuhú, otomí, ubicada entre los límites de Hidalgo y Puebla.
Los artífices habitualmente utilizan como base tela de algodón de fabricación industrial, conocida en la región como manta, y emplean hilos de algodón mercerizado en una amplia variedad de colores. En esta obra se utilizó lino.
Estos bordados nacen en la segunda mitad del siglo XX, impulsada a partir del período cardenista. Su desarrollo, distribución y difusión se atribuye a predicadores religiosos, educadores y mercaderes del pueblo vecino de San Pablito, en Pahuatlán.
Se caracteriza por un estilo gráfico que se hace con puntada al pasado cruzado, también conocida como «pata de gallo», realizada sobre dibujos de línea curva trazados a pulso previamente sobre la tela. Luego se perfilan los elementos con coloridos hilos. El concepto persigue un estilo muy particular de flores, ramas, lianas, animales, personas y elementos de la geografía local a manera de paisaje cultural. Las figuras se distribuyen por toda la superficie, dejando pequeños espacios vacíos entre sí que ayudan a delimitar las formas.
Esta obra en particular de Ezequiel Vicente narra, a través de sus imágenes, el proceso de creación de un Tenango. Se compone de ocho paneles, cuya lectura comienza en la parte superior izquierda y concluye en la parte inferior derecha.
La primera fila consigna el conocimiento de carácter colectivo, mostrando espacios de creación compartida. En la parte superior, los animales, en calidad de mensajeros, posibilitan la socialización de las creaciones. En la segunda sección se presentan las fuentes de inspiración, basadas en las actividades cotidianas, el entorno y la vida ceremonial.
De la fila tres a la seis, se muestra la preparación de los materiales y la organización del trabajo, con una división específica de actividades entre dibujantes y bordadores. La fila siete muestra los mecanismos económicos de distribución y el usufructo de la venta. La última sección muestra el destino y la función de estas obras como piezas de arte para la decoración, así como objetos de colección para galerías y museos.
En la actualidad, los bordados de estilo Tenango son una parte importante de la actividad económica de la población. Su presencia se extiende a localidades de varios municipios de Hidalgo y Puebla, sin embargo, Tenango de Doria los ha reclamado como una actividad propia de su jurisdicción.
Esta pieza forma parte de la colección textil del Museo Nacional de Antropología, y se encuentra en la sala Textiles: la producción intelectual, de las Salas Etnográficas. Te invitamos a conocerla.