Zultépec-Tecoaque: Antropofagia y resistencia
Al occidente de Tlaxcala, el sitio de Zultépec-Tecoaque jugó un papel importante dentro de las rutas comerciales dominadas por Teotihuacán, Texcoco y Tenochtitlán durante el Clásico Temprano (200 al 600 de nuestra era).
Su doble nomenclatura viene de que, según fuentes históricas, era conocido como Zultépec antes de la conquista, que significa «cerro de las codornices»; por otro lado, Tecoaque se ha interpretado del náhuatl como «lugar en donde se comieron a los señores», que hace referencia a la captura de una gran caravana que formó parte de la expedición de Pánfilo de Narváez, quien tenía la encomienda de aprisionar a Hernán Cortez.
El sometimiento de este grupo duró aproximadamente ocho meses; en ese tiempo, se realizaron rituales que incluían la ingesta de algunos de los individuos aprisionados, según se relata, como una forma de absorber el poder del enemigo y restablecer el equilibrio cósmico. Evidencia de tal evento fue la gran cantidad de restos óseos humanos y animales procedentes de diversos lugares de Mesoamérica, Cuba y Europa que fueron encontrados en el lugar.
La zona arqueológica consta de tres plazas. En ellas, sobresale el centro ceremonial y, en su interior, el templo circular dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, aunque también se rendía culto a deidades como Tláloc, Tezcatlipoca, Mictlantecuhtli y Mayahuel.
Descubre más sobre este sitio en nuestra videoteca, donde encontrarás: "Tecoaque: un lugar de resistencia. A 700 años de historia".