Zultépec-Tecoaque: poder, sacrificio y resistencia
Localizada en la región occidental del estado de Tlaxcala, en el municipio de Calpulalpan, la zona arqueológica de Zultépec-Tecoaque posee una historia de ocupación larga y compleja. Su importancia radica en el papel fundamental que jugó dentro de las rutas comerciales dominadas a lo largo del tiempo por Teotihuacán, Texcoco y Tenochtitlán durante el periodo Clásico Temprano.
Tecoaque proviene del náhuatl, que ha sido interpretado como «lugar en donde se comieron a los señores o dioses». Sin embargo, según fuentes históricas, antes de la conquista, el sitio era llamado Zultépec, que significa «cerro de las codornices».
La zona arqueológica consta de tres plazas, edificadas en diferentes niveles. En ellas, sobresale el centro ceremonial y, en su interior, el templo circular dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, aunque también se rendía culto a deidades como Tláloc, Tezcatlipoca, Mictlantecuhtli y Mayahuel.
El complejo cuenta también con calzadas, pasillos, un patio y conjuntos habitacionales, además de un número importante de aljibes para el almacenamiento de aguas pluviales.
Otro de los aspectos que suscitan gran interés es que, de acuerdo con las investigaciones, en este lugar fue capturada una caravana que formó parte de la expedición de Pánfilo de Narváez, quien tenía la encomienda de aprisionar a Hernán Cortez.
Testimonio de ello es la gran cantidad de objetos, así como numerosos restos óseos humanos y animales procedentes de diversos lugares de Mesoamérica, Cuba y Europa que fueron encontrados; además de restos materiales arquitectónicos y vestigios asociados a las formas de resistencia que presentaron los pobladores ante la conquista.
Puedes conocer más sobre este tema en el material audiovisual de nuestra videoteca: "Tecoaque: un lugar de resistencia. A 700 años de historia", en: inah.gob.mx/videoteca#Tecoaque