Se localiza a 7 kilómetros al sur del centro de la ciudad de Durango, en el ejido 4 de Octubre. Se llega a él por la carretera que lleva a La Flor, al llegar a la Ferrería, desviarse hacia el Este, pasando el puente del Río Tunal. Continuar por la terracería hasta llegar a Lerdo de Tejada, donde proseguirá su viaje a pie.
En tiempo de la colonial el lugar era conocido como “El potrero de la Campana”, refiriéndose a la forma trapezoidal del montículo principal del antiguo asentamiento antes de que fuera excavado, cuyo diseño era similar a la silueta de una campana.
Su nombre tiene que ver con una suerte de seres imaginarios habitantes de los arroyos que eran conocidos como “Chanos”. Debido a la gran cantidad de representaciones del Dios de la Lluvia: Tláloc, que existen en la región, es muy probable que el nombre sea un recuerdo de los mitos que debieron acompañar a su devoción y culto.
Este sitio toma el nombre del conjunto de abrigos rocosos con casas en acantilado situados cerca de una población y formación del mismo nombre.
“Cueva de la Olla” recibió ese nombre por un granero de grandes dimensiones que se encuentra en el sitio, cuya forma redondeada recuerda la de una gran vasija.
“Las Cuarenta Casas” es el nombre con el que la población de la región bautizó al sitio, refiriéndose a un número indeterminado de abrigos rocosos con vestigios arqueológicos y aludiendo al número cuarenta por decir “muchas”.
“Las Cuarenta Casas” es el nombre con el que la población de la región bautizó al sitio, refiriéndose a un número indeterminado de abrigos rocosos con vestigios arqueológicos y aludiendo al número cuarenta por decir “muchas”.
Esta urbe ha recibido distintos nombres a través del tiempo. Para 1871-1872 Rito Zetina, quien hace la primera referencia concreta al sitio, la menciona bajo el nombre de Mench. En 1881, Edwin Rockstroh quien trabajaba para la Comisión de Límites entre México y Guatemala, se refiere a ella como Bol Mench. Alfred P. Maudslay la llamó Menhé Tinamit (“la ciudad de la selva joven”), nombre poco apropiado, ya que está compuesto de una palabra maya y otra náhuatl; Charnay usó el nombre de Lorillard, en honor a Piérre Lorillard quien proporcionó fondos para su expedición. Por último, Teobert Maler, tomando el nombre de un arroyo cercano en cuyo cauce se ven piedras verdosas, aplicó a las ruinas el nombre de Yaxchilán, que es el que han conservado hasta hoy.
El nombre con el que actualmente se conoce a la ciudad, Toniná, procede de una palabra en el idioma tzeltal, teniendo el significado en español de La casa de piedra o El lugar donde se levantan esculturas en piedra en honor del tiempo, nombre que constituye una buena descripción del lugar.
Tenam proviene de la voz náhuatl tenamitl que significa “fortificación”, “Muro” o “defensa”. El diccionario tojolabal – español registra la misma palabra como “olla delgada, tinaja”. Por su parte Franz Bloom menciona que el nombre Tenam se asigna a un grupo de ruinas en la región de Comitán ubicados preferentemente en la parte superior de las serranías. El segundo nombre corresponde al de la antigua finca El Puente, localizada en lo que en la actualidad es la colonia de Francisco Sarabia. En los alrededores de la región se tiene varios sitios registrados con el prefijo Tenam y la asignación de la finca o rancho correspondiente, por ejemplo: Tenam Rosario y Tenam Soledad.
Se conoce al sitio como “Lagartero” desde 1972, cuando llegaron los primeros colonos, ya que entonces abundaban los lagartos en la Ciénega. El río lleva además el nombre de Lagartero.
El nombre de Xcambó viene del Maya que significa Cocodrilo Celestial o Lugar donde se realizan trueques.
La palabra maya Oxkintok, durante mucho tiempo y por una interpretación literal, fue costumbre traducirla como “tres días de quema”, puesto que se compone por los vocablos Ox: tres; Kin: día o sol; y Tok: pedernal; es decir, “tres días pedernal” o “tres soles cortantes”. Actualmente se maneja como un posible significado “la ciudad de los tres soles de pedernal”.
Mayapán, en lengua maya yucateca deriva de los vocablos: Mayab, que corresponde al nombre de la Península de Yucatán para antes de la conquista; ma’ se refiere la negativa no; ya’ab, mucho, bastante, abundante y pan que significa bandera, estandarte o pendón, lo que al parecer se traduce como: la bandera de los mayas
Se accede por la Carretera Federal No. 180, que se dirige a Campeche por la vía larga. Desde Ticul es necesario trasladarse por la Carretera Federal No. 184 hacia Oxkutzcab; y de esta población dirigirse por la carretera pavimentada con rumbo suroeste por espacio de siete kilómetros. El visitante puede arribar al sitio por medio del transporte público.
Kabah es uno de los pocos asentamientos que conservan su nombre prehispánico, del cual se hace mención en el Chilam Balam de Chumayel, y que significa “la mano poderosa”.
Izama significa “rocío que cae del cielo”, en honor al gran sacerdote maya Zama, fundador de la ciudad, creador supremo de todas las cosas.
La palabra Dzibilchaltún está formada por cuatro vocablos mayas: Dzib, escritura; il, locativo; chal, plano; y tun, piedra; lo que puede traducirse como “lugar donde hay escritura en las piedras planas”.
El toponímico Acanceh (pronúnciese "akankej") significa en idioma maya 'quejido de venado' por provenir de los vocablos Áakam, 'quejido' y kéej, 'venado' (Odocoileus virginianus yucatanensis).
El sitio recibe el nombre con el que generalmente se conoce al cerro que lo alberga: “Cerro de la Estrella”, data de la época hispánica por una hacienda que se encontraba en sus faldas con este nombre (Hacienda de la Estrella), dicha elevación (225 metros de altura) en la época prehispánica tuvo el nombre de Huixchtecatl.
Tlatelolco es un nombre náhuatl que significa tlatelli “terraza” o se deriva de xaltiloll que se refiere a “punto arenoso” o “en el lugar del montón de arena”.
Ek Balam es un nombre en lengua maya yucateca, formado por los vocablos ek’, con el que se denomina al color negro y que también significa “lucero” o “estrella”; y balam, que quiere decir “jaguar”.
A la palabra "Tajín" se le han dado varios significados, en totonaca quiere decir "el gran humo", "el trueno" (que se manifiesta en tres formas, una de ellas es síkulan, o Tajín, que se cree es la descarga que fulmina a los árboles, que mata a los hombres y que antecede al relámpago, al gran fulgor. Actualmente se le conoce como kawi’aksahila s'chik taji’n: "la casa de los truenos". Otros opinan que la pronunciación de la palabra se ha transformado, ya que originalmente era ta’jin, de la raíz ta’, que significa "estar construido"; jín, que significa "humea constantemente", libremente se traduce como "lugar de un conjunto de templos de donde sale humo constantemente", debido a que ahí se quemaba constantemente copal.