Tetzcotzinco: Un espacio sagrado para el Señor de Texcoco
Conocido popularmente como «los baños de Nezahualcóyotl», Tetzcotzinco fue concebido por el célebre rey texcocano como un espacio para realizar ayuno y meditar. Durante su reinado, el sitio alcanzó su mayor esplendor, pues a él se atribuyen las principales obras constructivas que se realizaron ahí.
Ubicado al noroeste de la ciudad de Texcoco, formó parte del territorio que entonces se denominaba como Acolhuacan, el cual se extendía hacia las regiones que hoy ocupan Tlaxcala, Puebla y Morelos.
El sitio fue conocido por los vastos jardines que lo rodeaban y por su complejo sistema hidráulico, abastecido por manantiales que nacían en la tierra, considerado una de las mayores obras de ingeniería de su tiempo. Fue, además, un centro de observación astronómica y escenario de rituales de carácter sociopolítico y religioso.
Otra de sus particularidades es que habitaciones, pilastras y canales y elementos escultóricos fueron labrados directamente en roca, distribuidos entre Tetzcotzinco y la ladera oeste del Cerro Metécatl. Durante el periodo novohispano, el conjunto fue destruido como parte del proceso de evangelización.
A pesar de ello, se conservan diversos conjuntos arquitectónicos que se identifican con los nombres asignados por la población: el Trono, Calzada, Baño del Rey, Palacio, Baño de la Reina, Baño de las Concubinas, Plaza o Patio de las Danzas, Templo a Tláloc, el Adoratorio o Los Dioses, Fuente L, Acueducto, Fuente A y Reservorio H.